“Los niños saben perfectamente que los unicornios no son reales. Pero también saben que los libros sobre unicornios, si son buenos, son reales.
Hace mucho escribí el ensayo Why are American Afraid of Dragons? (¿Por qué los americanos temen a los dragones?), debido a la tendencia a los estadounidenses a rechazar todo tipo de fantasía o de ficción muy imaginativa, a tacharlas de obras para niños o pensar que son poco importantes porque no tratan de lo que pasa hoy en el mercado bursátil. Esa actitud de beneficio inmediato. Dickens lo aborda en su novela Tiempos difíciles, en la que se burla de un empresario completamente realista que no es capaz de pensar en otra cosa que no sea el uso y beneficio inmediato de las cosas y, por tanto, pierde la noción de futuro. Ese mareo mental que nos impone la educación que recibimos (Dickens ahí lo deja muy claro) coarta el desarrollo de los niños, porque nuestra mente, en gran parte, funciona con el mecanismo de la imaginación. Privarse de ella, atrofiarla o tratarla con desdén es terrible, sobre todo en una mente en desarrollo que tiene que ser capaz de poder pensar en cualquier cosa, es decir, imaginar lo que sea y aprender la diferencia entre lo real y lo imaginario. Creo que a los niños se les da mucho mejor hacer esa diferenciación de lo que pensamos los adultos. Saben distinguir cuando algo es un cuento de hadas. Y muchas veces saben que algo es mentira. Aun así, tanto la razón como la imaginación se tienen que entrenar, igual que se ejercita el cuerpo. Entrenamos algunas de nuestras facultades racionales, pero en el sistema educativo estadounidense cada vez se da menos espacio a la imaginación. De hecho, la gente que niega la existencia de los dragones suele acabar devorada por uno. Desde dentro.”
“Mucha gente considera que el arte es una cuestión de control. Yo lo veo más bien como una cuestión de autocontrol. Es algo así: llevo dentro una historia que quiere ser contada. Es mi fin. Yo soy sus medios. Si puedo controlarme, a mi ego, mis deseos y opiniones, mi basura mental y encuentro el enfoque de la historia y la sigo, se contará a sí misma. Me parece una manera de abordar la narración muy diferente a la de la voluntad de plasmar algo sobre el papel.”
.jpeg)




No hay comentarios.:
Publicar un comentario