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8.7.25

LOS GRANDES CUENTOS / LA FE CIEGA EN REVISTA NOTICIAS, ELVIO GANDOLFO (2023)

"Cuentistas buenos hay muchos. Excelentes, bastante menos. Y los destacados de verdad producen un efecto extraño: eliminan en la expectativa la figura personal del autor. Uno no piensa: “Qué bien, salió otro libro de Fulano”, sino “A ver qué cuentos hacen ahora”. Como lector me provocan esa expectativa concreta, riesgosa, Samantha Schweblin, Saer, Hebe Uhart, Patricio Pron, Fogwill. Y muy en particular, Gustavo Nielsen.

La edición local (primero fue en España) incluye tres de sus mejores relatos. Son “La vida cantada”, “La fe ciega” y “El café de los micros”. Con una bienvenida particularidad: no se parecen a sus mejores cuentos anteriores.

“La vida cantada”, por ejemplo, es el desarrollo de un programa radial de poesía (“Chancho de fuego”) con una invitada veterana y otra joven. Puede parecer una parodia, pero pronto la tensión se vuelve terrible y múltiple. Las últimas dos páginas vuelven a la realidad para un final sorpresivo, justamente por coherente.

“La fe ciega” es el texto más breve y misterioso del libro. Mezcla relaciones paternas y familiares cruzadas con un sueño minimalista que insiste en volver.

“El café de los micros” obtuvo un primer premio hace unos años, y condensa con mano maestra la violencia de las rutas y la relación difícil de un padre con su hijo, al fin disuelta en el discreto regreso del cariño.

Nielsen mezcla la acción con los diálogos, y no pierde mucho tiempo con la ambientación: los pocos rasgos que elige son exactos. Además, domina cada vez más el arte de los cambios de velocidad en un solo texto.

Los otros relatos son muy legibles, pero un poco menores. Al menos como yo los espero de un cuentista excepcional."

21.5.12

"LA FE CIEGA" EN ROSARIO / LA CAPITAL

"Es evidente, Gustavo Nielsen no cree, y esa es una ventaja. Entonces como no cree no está obligado a defender nada, puede corroer con su escritura. Y eso es lo que hace en varios de los cuentos que componen La fe ciega."

¡Gracias, Lily Smiles!

20.3.12

"LA FE CIEGA" EN ADN / MARTÍN LOJO

"Con distintas intensidades, los cuentos de Nielsen ofrecen la agradecida sorpresa de un realismo que escapa a la obviedad y la indiferencia. El secreto está en una imaginación gozosa que desdeña la normalidad, esa ilusión, y detiene su mirada en los aspectos más oscuros y malsanos de las relaciones humanas, donde puede verse con mayor precisión su verdad."

 La nota completa, en el suplemento de La Nación.

20.1.12

LA FE CIEGA CON LOS OJOS BIEN ABIERTOS / HERNÁN CARBONEL

"La fe ciega, de Gustavo Nielsen, está compuesto por apenas siete cuentos, pero esa mínima cantidad basta para reafirmar un estilo narrativo sólido y dueño -como cada buena narrativa- de un sello propio -cosa que bien puede advertirse también en las novelas de Nielsen-, además de abrir abanicos argumentales y, a la vez, buscar conexiones, lazos, correspondencias temáticas y estilísticas entre los relatos. De modo que en todo buen cuento puede haber mucho, pero siempre hay más de lo que se dice."

Sigue en La Gaceta de Tucumán

18.1.12

LA FE CIEGA EN Ñ

"En el célebre postfacio a Lolita , Vladimir Nabokov expuso una tesis que se tornó casi tan famosa y glosada como la novela misma: la realidad es una “palabra que no significa nada sin comillas”, concepto que no sólo postulaba la fecunda autosuficiencia de la ficción sino que ponía en duda todo aquello que se conoce, a falta de mejor palabra, bajo el rótulo de “realidad”. Algo de esto se puede percibir en los textos de Nielsen: por un lado, una realidad soterrada que ejerce su labor de zapa sobre la realidad más visible; por el otro, una realidad que cuando irrumpe resulta demoledora, definitiva y final."


¡Gracias, Osvaldo Gallone!

9.1.12

LA FE CIEGA EN COLOMBIA / EL ESPECTADOR

María Elvira Samper le recomienda mi libro al procurador Alejandro Ordóñez. ¡Andá a saber por qué! Igual me alegro de que La fe ciega se lea en Colombia. ¡Gracias, Espectador!

27.12.11

LA FE CIEGA LIBRO DEL AÑO / ADN

"Ganador en 2010 del premio Clarín de Novela por La otra playa , Gustavo Nielsen publicó este año localmente el volumen de cuentos La fe ciega . Son siete relatos de lectura límpida y fondo espeso, con una inteligente dosificación de la intriga y un registro atentísimo de las inflexiones orales."

¡Gracias, Pedro B. Rey!

Un poco más abajo, en la misma nota en La Nación, mi propia lista: "Era el cielo", "Kryptonita" y "Formas frágiles".

26.12.11

AHORA ESCRIBO EN TÉLAM

Estoy orgulloso de pertenecer a esta gran Agencia de Noticias. Empezamos con un cuento de "La fe ciega" y seguimos con una columna quincenal titulada MILANESA NAPOLITANA.

Nil en alza, justo a fin de año.

14.12.11

LA FE CIEGA EN REVISTA SIAMESA

"Hay libros que atrapan, muerden y engullen. La fe ciega de Gustavo Nielsen es uno de ellos. Los siete cuentos que lo componen prometen lanzarse sobre el lector. Éste no tendrá otra opción que darles pelea, sentir el vigor de la batalla con historias que, entre la ironía, la violencia y el drama, lo volcarán hacia mundos posibles, cercanos, donde lo que sucede resuena desde un fuera de campo que ingresa suspicaz entre las palabras."

Sigue acá...

8.12.11

LA FE CIEGA EN VEINTITRÉS

"De un buen cuento se dice que, además de atrapar al lector, debe sorprenderlo, sea al principio o al final. Algo de eso propicia en cada uno de sus ingeniosas historias Gustavo Nielsen, nacido en Buenos Aires en 1962. La fe ciega, editado primero en España y luego en la Argentina, incluye relatos imperdibles como “Adiós, Bob” (2006) y otros diametralmente opuestos pero igualmente inciertos –debido al clima que engendran sus distintos personajes– como “El café de los micros”, que supone mucho más que un viaje de trabajo de un hombre con su hijo a bordo de un impecable Valiant rumbo a Necochea."

Sigue en El argentino

3.11.11

EBLOGTXT / LFC

"Hay algo curioso acerca de Nielsen, en su manera de hablar, en su manera de no mirar a los ojos, pero sobre todo en su escritura o tal vez sea una sensación mía porque sé que es arquitecto y porque trabaja de eso a la vez que escribe una novela como El corazón de Doli donde habla de clonación con una especificidad asombrosa. El año pasado saltó a la fama, me encanta usar esa frase, porque ganó el concurso Clarín Novela con La otra playa. Ahhh, dicen, ¡sí! Ese es Nielsen..."


A Gabi le gusto més en formato novela que en cuento. Todo no se puede.

24.10.11

LA FE CIEGA EN PÁGINA 12 / DAMIÁN HUERGO

"Una de las virtudes de varios cuentos de La fe ciega es atrapar un tema, procesarlo por la máquina literaria y devolver una historia con fragmentos del contenido tratados desde la perspectiva que les da Nielsen a los personajes, es decir humana y monstruosa a la vez. En “Redención” retrata con el humor del resignado –parecido a la embriaguez– las formas mercantiles que utiliza el turismo para organizar la experiencia de las personas, a la vez que contrapone la belleza del paisaje con la deformación de un obeso excluido tanto de los folletos como de los circuitos que no contemplan su enfermedad (tópico, al igual que el cuerpo, de la narrativa de Nielsen). “Turf”, otro de los puntos altos, es una radiografía del mundillo de “los burros”, donde se muestran zonas claras y oscuras, mezclando un vasto saber técnico con observaciones agudas sobre la ilegalidad."

La crítica completa en RADAR.

4.10.11

LA OTRA PLAYA Y LA FE CIEGA / ENTRE VIDAS

"Se acaba de reeditar un libro de cuentos suyo que había salido solamente en España, La fe ciega. ¿Qué conexión le encuentra con La otra playa?

Poca. La otra playa es una novela, La fe ciega es un libro de cuentos. Siete cuentos, como en Marvin, como en Playa quemada. Nunca sé si voy a conformar o defraudar a mis lectores con mis novelas. Son muy diferentes, cada una se juega por entero a la novedad. Así lo siento cuando las escribo, así percibo que son leídas, a través de los comentarios que recibo. Pero los cuentos no, mis cuentos siempre caen bien. Son un mismo mundo que se va llenando de personajes que no coinciden, pero se permiten ser buenos vecinos. Y yo los pongo ahí, como parte de un plan que desconozco, que me supera. Están. Los quiero, los defiendo; son mis grandes amigos, a pesar de que a veces se porten mal."

¡Gracias, Mauro!

19.9.11

LA FE CIEGA EN PERFIL / MAXI TOMAS

"Impredecible, dijimos: tanto que este libro de cuentos abre con una historia (Adiós, Bob) que hasta las últimas líneas no revela su condición de homenaje, como aclara el propio autor después del final, “a las víctimas civiles del terrorismo mundial”. ¿Un cuento con mensaje? Con sobresaltos, porque en un giro que no había aparecido en sus relatos, Nielsen incorpora a sus historias (La vida cantada y Aniquilación de un poema) el mundillo de la literatura local, con alusiones directas y leves modificaciones en los nombres de sus personajes, que de todas maneras los hacen reconocibles. En el primer texto, cierto trazo grueso lo empuja hacia el lado de la parodia; pero en el segundo, con un sentido del humor mucho más sutil y una trama pulida, el cuento logra alcanzar toda su potencialidad satírica. Gabriel, uno de los personajes de la historia, relexiona en un momento sobre Nueve cuentos y llega a una conclusión que podría aplicarse al mismo libro que lo contiene: “Había cuentos mejores que otros, pero hasta el libro de Salinger era desparejo. ¿O alguien había podido, acaso, terminar El período azul de Daumier-Smith?”.

¡Gracias Maxi!

8.9.11

"LA FE CIEGA" EN ADN / ADELANTO

Hace una semana ADN me publicó el cuento del libro homónimo, como anuncio de que el libro acaba de salir en la Argentina. La historia es esta: en el 2009 coloqué "La fe ciega" en España, por Páginas de Espuma, y a pesar de que se conseguía en Internet, en Buenos Aires pasó sin pena ni gloria. Es un libro de siete cuentos que costaba más de cien mangos, por una cuestión de cambio; entonces, ni se distribuyó. ¡Aún hoy cien es mucha guita para un libro mío!
Las críticas y las ventas fueron muy buenas en territorio español, por lo que Juan Casamayor, el editor de PE, se alió con La Compañia del maestro Berti y decidieron reeditarlo en nuestros pagos. Ahora mismito el libro se consigue en todas las librerías del país a un precio lógico para el bolsillo argento. No digan que no nos preocupamos por las economías de los lectores, me cacho.

En la revista de cultura de La Nación.

31.12.10

LA FE CIEGA EN VERANO 12 / PÁGINA 12


Odio las fiestas que pasan a fin de año; siempre las odié. La idea de Papá Noel bajando por la chimenea me daba terror de niño, tanto que tuvieron que develarme el misterio tempranamente. Mi hermana Machi volvió a pasar por lo mismo con su hija Sofía, mi preciosa sobrina. Vi repetirse en ella la historia que me contaron, y de la que fui protagonista infantil, alguna vez. En Sofi la fobia fue más agresiva: quiso matar a Papá Noel. Y no sé si odia las Fiestas como yo, me da miedo preguntarle ahora que es adolescente. Estimo que de las Fiestas adora los regalos. Por el momento también cree en Dios como su madre, con el tiempo a lo mejor se vuelve atea como el tío. Sería bueno, porque la religión, a mi entender, es una pérdida de tiempo.

Para hacer este cuento mezclé ese resentimiento con un sueño que me siguió como a una sombra desde mi propia adolescencia. El sueño duró hasta que pude ponerlo en el papel, letra a letra, en el cuento que sigue. Luego no desapareció, sino que fue reemplazado por otro un poco menos siniestro, en el que también el líquido juega un rol fundamental.

Es un día de sol y estoy en la playa, vestido con camisa, corbata, un traje negro, medias y zapatos. Hace calor. El mar está ahí, para que me meta. Voy hacia él. Entro hasta que el agua me cubre. Tener la ropa puesta me preocupa más que respirar. Doy media vuelta y salgo. Sobre la orilla de la arena, al sol, mi cuerpo no chorrea. Mis ropas están secas, mi piel está seca. El pelo está así. El agua no pudo mojarme.

Esta es mi pesadilla actual, la que mi inconsciente cambió por la anterior cuando escribí “La fe ciega”. No sé qué significará. El cuento fue publicado recientemente en una colección de siete relatos que lleva el mismo nombre, y que acaba de sacar, en España, la editorial Páginas de Espuma, de Juan Casamayor. Pronto se conseguirá en la edición argentina.

Nunca me psicoanalicé; tampoco intento demasiado interpretar mis pesadillas, pero estas dos, la del cuento y la nueva, se convirtieron en mis obsesiones, debido a la persistencia. La nueva me acompaña varias veces al mes, como antes lo hizo la otra. En ocasiones la veo noche a noche, la película preferida por mi parte secreta. Miento si digo que a estos dos sueños –en particular– no intenté develarlos.

La conclusión barata a la que llegué, a fuerza de reflexión, es que no formo parte de la naturaleza. Eso es algo que siempre sentí, desde pequeño. Nunca quise tener hijos, y tal vez nunca los tendré. Mi decisión me aleja de lo natural. Si el mar no puede mojarme y el café caliente no pudo quemarme en la edición publicada, yo no soy natural. Este es el mensaje que me mando a través de la almohada, cada vez, a la hora de las brujas. Suena a reproche interior, lo sé. Suponer de qué se trata me evitará ficcionar el sueño en el futuro.

Si a alguien se le ocurre otra interpretación, le ruego que me la envíe a mi casilla de mail, muy fácil de encontrar en Internet.

“La fe ciega” es mi cuento más psicológico, a mi pesar.

El cuento, en el diario.