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7.12.11

SELECIONADO PREMIO OBLOGO HIPOTECARIO / MAXIMILIANO PROVENZANI / STOP

"Reduzca la velocidad. No beba. Mire a ambos lados. Deje de fumar. Desayune. Sea fiel. Rece. Vote con convicción. No falte al trabajo. No mienta. Cómase un asado. Tome fernet. Ahorre. Piense en positivo. Ame a los animales. Disfrute. Tenga un hijo. Sea amable. No moleste. Cepíllese los dientes. Lea el diario. Tenga muchos amigos. No se drogue. Baje por atrás. Crea en algo. Lleve documentos. Déle para adelante. Toque un culo. Lávese las manos. Grite un gol. Sonría. Tenga código. Plante un árbol. Riegue las plantas. Use preservativo. Compre dólares. Cuente chistes. Relájese. No levante la voz. Haga ejercicio. Vea el mar. Salve una ballena. Agrande su combo. Córtese el pelo. No sea grosero. Vaya al médico. Apiádese. Abríguese. Tenga principios. Baile por un sueño. Miéntase un poco todos los días de su mísera existencia, creyendo que se esforzó lo suficiente para tener esta vida hermosa que lleva. Recicle."

Del blog Cuento Chino.

6.12.11

SELECCIONADO PREMIO OBLOGO HIPOTECARIO / FEDERICO SPOLTORE / LA PARED A MIS ESPALDAS

"Podemos ver un muerto en nuestros sueños, pero nunca tocarlo. Estoy en su vieja casa de Banfield, la de los techos altos y las habitaciones grandes, al lado de la que fuera casa de mis padres. Parada desde el viejo living percibo los ruidos y el aroma de su presencia. Si me asomo puedo ver su figura de pie en la cocina: su cuerpo flaco, su pelo gris y el movimiento ínfimo de sus pequeños brazos. Abuela falleció hace 20 años y sin embargo ahí está, lavando los platos. Está de espaldas con su vestido azul floreado y un delantal atado por detrás. Camino por el pasillo que me lleva a ella y a medida que me acerco se realzan los detalles: sus piernas pálidas, su piel fina, las marcas violáceas que delatan la edad de sus várices. Noto que tiembla.
Dicen que existen dos tipos de fantasmas. Los que saben que murieron y los que no. Intento descifrar qué significa su presencia en mi sueño. Todo está tal como lo recuerdo. Detrás de ella se encuentra la mesa, que lleva un mantel manchado de tuco y migas de pan. En la radio se escucha por lo bajo sonar el vals N°2 de Shostakovich.
-Quiero preparar algo de postre pero tengo frío –dice abuela que parece haber notado mi presencia.
Me mantengo callada y sigo caminando para quedar a su lado, girar y verla de frente. Al llegar a la mesada donde está la pileta noto que mi altura es la de otro tiempo. No debo tener más de 15 años. Levanto la vista y veo esos lentes: negros, anchos, con el vidrio verdoso y grueso. Su expresión no dice nada. Me llama la atención el movimiento de sus manos, cada vez que dejan una taza, un cubierto o un plato y buscan el calor del agua, frotándose debajo del chorro.
-No sabés el frío que tengo. Las manos, las tengo heladas –vuelve a insistir.
-Abuela –le digo y me mira por primera vez. Es una mirada vacía, como si estuviese mirando la pared que está a mis espaldas, atravesándome. Estoy a punto hablar pero ni siquiera sé qué decir. No me animo después de todo este tiempo sin verla.
–Te quiero -es lo primero que se me ocurre.
Abuela gira la cabeza y vuelve a meter las manos debajo del chorro de agua.
-Tengo frío -insiste. -Quiero preparar budín de naranjas, pero tengo las manos muy frías. Sentí –y extiende las manos hacia mí.
Podemos ver un muerto en nuestros sueños, pero nunca tocarlo, me recuerdo a mí misma y miro sus manos huesudas, manchadas, temblando.
-Tocame las manos hija, no puedo estar tan fría –dice a punto de llorar.
Considero intentarlo pero me obligo a permanecer quieta. Vuelvo a mirarla a los ojos y creo que es mejor. Me parece entender que ése debe ser el propósito de su aparición. Lo hace para entender algo de lo que todavía no se dio cuenta, me convenzo.
Cierro los puños, los vuelvo a abrir y subo los brazos despacio con las palmas extendidas hacia arriba. Levanto la mirada y veo su expresión de sufrimiento, como si comenzara a entender. Hacemos contacto y el instante se acelera en el vértigo de una revelación. Sus manos están ásperas y callosas. Tiemblan, y se tocan perfectamente con las mías.
Compruebo que sí. Que se puede tocar a un muerto en los sueños. Y la abuela está muerta, pienso, y fría, y tiemblan sus manos. Sus manos que ahora me dicen lo peor; sus manos, más calientes que las mías."
 
Del blog Pantomime World.

2.12.11

SELECCIONADO PREMIO OBLOGO HIPOTECARIO / MARCOS PEREYRA / "QUERIDO" NICOLÁS

"-Llevate mi auto – me dijo Inés, antes de caer desmayada por el vodka.
Yo no estaba muy convencida, pero estábamos en Tigre y al día siguiente me tenía que levantar temprano.
El Audi tenía un olor a nuevo que mareaba, y Arjona sonaba con tanta nitidez, que pensé que era al lado mío donde lo estaban matando. Tuve que apagar la radio de un manotazo. Fue Nicolás, el que me enseñó a odiarlo. Quizás la única cosa buena que hizo.
Nicolás fue mi novio, hasta la noche en que lo encontré en bolas con mi hermana. No estoy orgullosa de lo que pasó después, pero creo haberlo superado. Por lo menos, ya no siento tanta rabia, y la violencia que me genera la frase “no pasó nada”, es cada vez menos física.
Flotaba por Lugones sintiéndome Luke Skywalker en el autito ese que vuela, en La Guerra de las Galaxias, cuando un imbécil, de la nada, me tiró una camioneta encima, obligándome a detenerme.
-¡Pelotudo! –le dije, mientras agradecía no haber chocado, lo que hubiera significado seis de mis sueldos en un chapista.
No le debe haber caído bien, porque se bajó con una pistola en la mano. Sus dos amiguitos también estaban armados. Antes de que me hubiera dado cuenta, ya éramos cuatro en el auto.
-¿Cómo te llamás? –me preguntó el que había cantado “copiloto”.
-Mariana, ¿y vos? –no quise hacerme la estúpida, pero me sale naturalmente cuando estoy nerviosa. Y estaba nerviosa.
Por alguna razón no le cayó mal mi respuesta (aunque no me contestó), y empezamos así una rutina que parecían tener más ensayada que disculpa de hombre infiel. Me sentí la actriz invitada en una compañía de actores que llevaban años juntos.
Después de dos cajeros, lo único que me quedaba era la duda de cómo hacer para pagar la Visa, que como un tren se vendría en unos días.
Se sorprendieron de que no tuviera más, pero cuando les expliqué que la hija de papá era la borracha de mi amiga Inés, y no yo, me entendieron. No que les variara lo más mínimo su desesperación por sacarme todo lo que tenía.
-Llevanos a tu casa.
Dudé por primera vez en la noche, y para quien no sepa de qué estoy hablando, es algo así como tratar de elegir entre un tiro en la cabeza, en plena calle, y una violación grupal en tu departamento. Más que cómo, es exactamente eso.
-Tranquila, nena. Somos profesionales.
Lo dijo de una forma tan convincente, y con la pistola tan cerca de mi cabeza, que no me quedó otra que creerle.
Me temblaban tanto las manos, que fue una suerte que fueran caballeros, y decidieran abrir la puerta del departamento ellos mismos.
En segundos cargaron la notebook, máquina de fotos digital, el LCD (era nuevísimo), y hasta los dos mil dólares que con tanto esfuerzo sabía habían sido ahorrados. Y una botella de cerveza que había en la heladera.
-Nena, ahora nos vamos a ir –me dijo el que hablaba siempre, y pensé que la sensación de alivio iba a hacer que me meara encima – Vos te quedás acá media hora. Y después, nuestras caras no las viste nunca. ¿Estamos?
Usé cinco de esos treinta minutos para escribir esta carta, que prolijamente acomodé en la repisa de entrada, antes de dejar el departamento de Nicolás.

"Querido" Nicolás,
Seguís siendo un hijo de puta, y a esta hora debés estar revolcándote con alguna de tus perras por ahí. Lo único que lamento es que no estuvieras acá, para que te fajaran un poco.
Saludos,
Mariana.

Me di cuenta de que en una cosa sí me había equivocado. Todavía tenía rabia. Mucha."

Del blog 2 Teclas.

1.12.11

SELECCIONADO PREMIO OBLOGO HIPOTECARIO / MARTÌN GARDELLA / SUPERPODEROSOS

"– I –
Desde la muerte de Luisa, las calles se cubrieron de cráteres extraños. En la terraza del enorme rascacielos, Superman planea un nuevo salto suicida.

– II –
La historia nos fue contada de manera equivocada: el murciélago gigante se pone el disfraz de Bruce Wayne, y no al revés.

– III –
Retirado de la lucha contra el crimen, el veterano Hombre Araña se dedica al tejido de suéteres de seda.

– IV –
La Academia de Superhéroes es una organización mafiosa. Superman se encarga de convencer a los aspirantes de que podrán volar, y Batman de hacer desaparecer los cuerpos de aquellos que no lo logran.

– V –
– Ahora soy la Mujer Maravilla – exclamó Robin, al salir del quirófano."


Del blog El living sin tiempo.

25.11.11

PREMIO DE LOS LECTORES OBLOGO HIPOTECARIO CUARTA EDICIÓN / DIARIO DE VIAJE DE UN MOCHILERO / ANDRÉS KILSTEIN

"Hoy estuvimos en Lima; no teníamos un cobre, loco. Así que pintó ir a la plaza central a tirar paños, a manguear algo para hacer el día. Nos mandamos yo, que zafo con la escribanía pública y hago algo con la contaduría, el Chabón, un abogado en lo civil que hace unas me­di­aciones re flasheras, y el Negro que trabaja muy lindo la decla­ra­ción de bienes personales. Como es típico de Latinoamérica, la plaza los domingos estaba hasta las pelotas. Así que nos tiramos a la som­bra, tiramos los paños y desplegamos nuestras planillas de cál­cu­lo y los documentos judiciales más flasheros de toda la plaza. Al prin­cipio no se movía y no teníamos ni para el mate (aunque había al lado unos flacos que hacían actuarios, microbios como nosotros, y que nos convidaron unos bizcochitos de grasa con onda). Después se puso más salado y ahí cayó una flaca buena onda que quería una Patria Potestad. Le tiré que le iba a hacer una con la mejor energía cósmica porque la chabona me había tirado buena onda. Estuvimos charlando con la flaca bocha y después le terminé la Patria Potestad y como me caía bien le regale también una Carta Documento de Cita­ción Judicial, por si le pintaba usarla. Nos cruzamos a unos chabones que venían de Colombia. Nos can­ta­ron que allá había toda la onda, que en Bogotá las conciliaciones bancarias se vendían bocha. Me parece que pintó Colombia. Pero an­tes tenemos que hacer unos mangos para comprar material que se nos acaba, necesitamos tinta para los sellos y remitos. Es que ayer, la poca tinta que nos quedaba se la dimos a la Pacha; ella se lo merece. Viajar por el continente es re flashero. Conocés profesionales buena onda y te tranzás a minitas todo el tiempo. Que suerte que hago la mía y no le hice caso a mi vieja que quería que sentase cabeza, hiciese algo serio que asegurase mi futuro y que me dedicase a las artesanías. Eso es de caretas, loco."

El post original en Prohibido Fu-Marx

22.11.11

PREMIO DEL JURADO MEJOR POST OBLOGO HIPOTECARIO CUARTA EDICIÓN / BOOMERANG / MALENA SCHNITZER

"De pronto quiero devolver celulares encontrados en taxis. Quiero hacer justicia por todos los teléfonos que alguna vez dejé olvidados y que nunca cayeron en manos tan buenas como las mías. Me creo buena persona. Siento que puedo cambiar el mundo. Porque este teléfono es pulenta, mucho más lindo que el mío. Es de una chica, me entero porque llama y atiendo. Tendrá, qué, veintidós años, ella. Que se quede tranquila, le digo, que yo soy re capa y se lo voy a devolver. Se llama Fátima.
Corto y me pongo a revisar su bandeja de entrada. "Manu" no para de aparecer como remitente, empiezo a investigar. Soy Sherlock. En elementos enviados se ve que ella gusta de él, le escribe con excusas estúpidas. Con los días la cosa se pone más literal y ya directamente lo invita a tomar un mate a la casa. Él acepta. De otro, un tal Nehuén, le llegan mensajitos hace poco. Histeriquean. Nehuén le tiene ganas, nada serio. Y cada tanto, aunque hace varios días que ya no, hay mensajes de un Juan Andrés que responde a los "Hola, quería saber cómo estabas, perdón si te jode" con los que Fátima arranca una seguidilla insufrible de sms. Tan ex. Él le dice que la ama, entre palabras tales como "pueblo", "camioneta" y "gordi". Ella no se puede desprender. No puede soltarlo. Si Manu le diera bola, ya no le escribiría más. No se sabe de dónde es Fátima (su número de teléfono es larguísimo), pero sí que sus gustos musicales son amplios: Arjona, Ricardo Montaner, Andrés Calamaro, Guasones. Cierro el teléfono.
No puedo evitarlo, lo vuelvo a abrir y encuentro fotos guardadas en la memoria del aparatito: él, con el pelo alisado, arriba de un caballo. Los dos arriba de un caballo. Fátima estudiando. Un perro arrugado. Un departamento vacío. Él y Fátima en el obelisco. Los dos con el perro. Los dos besándose. Los dos en un auto. Fátima sonriendo de perfil. Fátima sonriendo del otro perfil. Fátima con un vendaje en la nariz. Fátima con un vendaje en la nariz. Fátima sonriendo de perfil con una nariz enorme. Más fotos del perro arrugado. Él en un tractor. Él, claramente, es Juan Andrés. Daban bien juntos.
El taxista me interrumpe. Me pregunta si es ahí y, No, le digo. Cruzando. Un poco más adelante. La de la reja."
 
El posteado original en el blog Tantoporvenir.

31.10.11

PREMIO OBLOGO HIPOTECARIO / CUARTA EDICIÓN

Esther Feldman, autora de Lalola, Okupas y Los Exitosos Pells, Hernán Casciari, autor de Orsai y yo fuimos jurados del Premio Oblogo cuarta edición. Hernán lo hizo vía Skype desde Barcelona. Fue una tarea difícil, pero teminamos dando dos premios: a Andrés Quincosés, autor de Venecia, del blog Una hora en Copenhagen, y a Malena Schnitzer por Boomerang, del blog Tantoporvenir. A mí también me gustaron los textos "Querido" Nicolás, de Marcos Pereyra, Superpoderosos, de Martín Gardella y La pared a mis espaldas, de Federico Spoltore. Con el voto del público ganó Diario de viaje de un mochilero, de Andrés Kilstein. Las iré publicando, de a poco, en Milanesa. El jurado de tapas estuvo compuesto por el staff universitario de la cátedra de Daniel Wolkowicz, y ganó la de Leonardo Gauna. Por el voto del público ganó la de Matías Gonzalo.
La fiesta fue el jueves pasado y estuvo MARAVILLOSA, con cosas ricas para comer, en el auditorio del Banco Hipotecario, el mítico edificio de Clorindo Testa. Tocó Zambayonni, seis de sus mejores temas. Hubo premios, revistas y momentos graciosos. Amenizó el blogger Max, y Gerry, Gustavo y compañía mostraron una vez más que Oblogo es una idea de esas que dan envidia de la buena. Gran alegría del Cronopio Nil. El año que quieran, chicos, me llaman y vuelvo a ser jurado con las mismas ganas. El honor es mío.