5.3.26

MANIFIESTO CONTRA LA GOMA DE BORRAR / MURIEL BELLINI

"Desde chicos nos enseñan a pensar que las líneas que dibujamos deben ser de cierto modo. Si no son así, hay que borrarlas. Esto crea una falsa idea sobre nuestra percepción visual (mis sentidos deben ser educados; yo estoy confundido). La confianza y la energía desaparecen y reina el otro adentro nuestro: todo lo que nuestra mente quiere expresar debe ser corregido.

Por eso: ¡basta de abusar del borrador! Si el dibujo es la forma directa de contacto con nuestros pensamientos, no vamos a vivir nuestra propia identidad si no respetamos nuestros propios trazos.

Es importante conocer todas las técnicas y herramientas. Pero, si estamos todo el tiempo borrando y corrigiendo, puede pasar que terminemos por creer que nuestra mente nunca nos quiere decir algo. Y que todo es externo. Escuchemos lo que tenemos para decir mediante el dibujo como médiums de nosotros mismos.

No estamos confundidos. Decimos y mostramos líneas diferentes sin la goma de borrar.”

4.3.26

EL BRILLO DE UN TRÉBOL

  ¡Ariston vuelve a brillar! Restaurarán el legendario Parador Ariston de Mar del Plata.

El histórico Parador Ariston —una joya del Movimiento Moderno y Monumento Histórico Nacional— será restaurado para devolverle su esplendor original tras años de abandono. El ambicioso proyecto busca recuperar esta obra única en Latinoamérica y revalorizar el paisaje del sur de la ciudad, combinando respeto patrimonial con futuro uso cultural y comercial.

👉 Una gran noticia para la arquitectura, la historia y el turismo local marplatense.


26.2.26

SE VENDIÓ EL PARADOR ARISTON / EMPIEZAN LAS OBRAS DE RECONSTRUCCIÓN












"Tras más de tres décadas de abandono, el edificio proyectado por Marcel Breuer fue adquirido por un grupo empresario marplatense que anunció su restauración integral. Monumento Histórico Nacional desde 2019, la obra buscará recuperar su diseño original y reinsertarse en la vida urbana de la ciudad."

En El Atlántico

12.2.26

KENTUCKY SECO / CHRIS OFFUTT

 Kentucky seco es autobiográfico en aspectos estrictamente privados. En lo esencial he recurrido a las dinámicas emocionales de mi familia y las he tendido, como colchas, sobre otra gente.

El libro se publicó en noviembre de 1992. Recibí veinte ejemplares por correo, los apilé en mi mesa y les hice una fotografía. Iba a todas partes con un ejemplar y por la noche dormía con el libro debajo de la almohada. Me sentía orgulloso, pero a la vez incómodo, como si en secreto fuese un impostor. De alguna manera acabaría saliendo a la luz que en realidad yo no lo había escrito, o que no merecía haber sido publicado. Me costó mucho llegar a creerme que, en efecto, por fin había cumplido una meta a largo plazo. Me he pasado la mayor parte de la vida intentando y fracasando. No sabía cómo ser una persona que ha logrado algo.

La primera vez que volví a Kentucky tras la publicación, visité a mi vecino, uno de los varios hermanos con quienes me crié, un hombre que jamás se había alejado más de dos kilómetros del lugar de donde había nacido. El relato “La ascensión de la casa” estaba basado en su desastroso intento de instalar un tráiler en una pendiente embarrada durante una tormenta, y yo estaba nervioso por su reacción.

- Es un buen libro -me dijo-. Parecemos nosotros, solo que hace treinta o cuarenta años.

Asentí. Su elogio significaba para mí más que una buena reseña en el New York Times.

- Esa historia del tráiler -dijo-. ¿Sabes que a mí me pasó una vez lo mismo?”