27.8.26

BERNHARD SCHLINK / LA VIDA AL FINAL

“En mi casa, cuando era pequeño, leíamos la Biblia; más tarde volví a leerla, y te diré que el Dios de la Biblia no me gusta. ¿Por qué crea el mundo si después no se preocupa por él y lo deja a su suerte? ¿Porque está aburrido y piensa que los seres humanos van a entretenerlo? Si quiere liberar a la humanidad del peso de sus pecados, una idea bonita, ¿por qué no lo hace más sencillo, por qué para ello se necesita que Jesús muera y resucite? ¿Qué aporta la promesa de un juicio cuando llegue el fin del mundo si lo que necesitamos es justicia ahora, cuando el mundo aún existe, no cuando se acabe? No te quiero decepcionar hablándote así del Dios de la Biblia, pero no me gusta y tampoco he conocido a otro que me guste. (…)

Y no me vengas con el amor que siente Dios por la humanidad. A los que uno quiere no se los trata como Dios nos trata a nosotros.”

21.8.26

CAMINO A CASA / LEILA GUERRIERO

“— No haga caso a lo que le digan. Acá el único problema es el petróleo. El trabajo en el petróleo lo hace bruto a uno. Uno estuvo todo el día a la intemperie con lluvia, con nieve, con viento, con frío, rodeado de tipos que están igual que usted, todos embrutecidos. Llega a su casa y quiere dormir, comer y chau. Si su hijo no fue a la escuela o si su esposa tiene problemas, no le interesa. Todo lo que pasa acá es por eso. Es culpa del petróleo.

La maldición de la belleza, pensé, y subí a mi cuarto.

Había escuchado tantas teorías para explicarlo todo.

Porque sí, porque no había nada para hacer, porque estaban aburridos, porque  no se llevaban bien con sus padres, porque no tenían padres o porque tenían demasiados, porque les pegaban, porque los hacían abortar, porque tomaban tanto alcohol y tantas drogas, porque les habían hecho un daño, porque salían de noche, porque robaban, porque salían con mujeres, porque salían con mujeres de la noche, porque tenían traumas de infancia, traumas de adolescencia, traumas de primera juventud, porque hubieran querido nacer en otro lado, porque no los dejaban ver al padre, porque la madre los había abandonado, porque hubieran preferido que la madre los hubiera abandonado, porque los habían violado, porque eran solteros, porque tenían amores pero desgraciados, porque habían dejado de ir a misa, porque eran católicos, satánicos, evangelistas, aficionados al dibujo, punks, sentimentales, raros, estudiosos, coquetos, vagos, petroleros, porque tenían problemas, porque no los tenían en absoluto.

Teorías. Y las cosas que se empeñaban en no tener respuesta.”

20.8.26

TERMINA UN DÍA EXCEPCIONAL / LEILA GUERRIERO

“— (…) dicen que había una secta y yo no sé por qué las autoridades no investigan, dice que había unos jóvenes que se juntaban en la plaza y una lista que decía que tal día tal joven se iba a quitar la vida en tal fecha y que después de esa fecha nunca más iba a pasar nada, y el último fue mi hijo.

— ¿Esa fecha de la que hablaban era la fecha de la muerte de tu hijo?

— No, no sé.

— ¿Qué hacían en la plaza esas personas?

— No sé. Decía que se reunían, ponían velas. Asunto de secta satánica. Y en ese tiempo había una lista que se descubrió cuando se quitó la vida la hermanita de Alberto Vargas.

— ¿Quién encontró la lista?

— No sé.

— ¿Y quién la dejó?

— No sé. Se decía en el pueblo. Y yo dije dónde está la justicia. Si sabían que había una lista por qué no la buscaban y llamaban a los padres de esas personas y los ponían al tanto de lo que iban a hacer sus hijos.

— A lo mejor no había ninguna lista.”