14.10.26

EN EL FESTIVAL MULITA / ¡CHACO!

 "¿De qué mundo viniste, Nielsen? ¿Un mundo nuevo, un mundo anterior? Gustavo Nielsen lo cubre todo. Mancha el fantástico con los bordes del realismo, sobrevuelan fantasmas entre sus historias de amor y el amor se hace fantasmal, eterno. Lector refinado, autor riguroso, Gustavo Nielsen también es arquitecto, socio fundador de Galpón Estudio, con una amplia obra construida en territorio nacional y premios locales y en el extranjero. Publicó los libros “Playa quemada”, “La flor azteca”, “La fe ciega”, “El amor enfermo”, “Auschwitz”, “El corazón de Doli”, “El contagio social”, “fff”, entre otros. Con “Marvin” obtuvo el Premio Municipal de Literatura en cuento y con “La otra playa” el Premio Clarín de Novela. Está traducido a nueve idiomas.

Su último libro es “Los mundos anteriores”. Y en este mundo participará de nuestro Festival Mulita."

9.10.26

VIGÉSIMO PRIMERA JORNADA CANÍBAL / CLÍNICA DE CUENTOS DEL GALPÓN ESTUDIO

El miércoles a la noche estábamos en la vigilia del Nobel de literatura y, como Pablo también festeja Jalouin, aprovechó la volada y se vino con un par de manos de escritor cocinadas al horno con finas papas negras. La macumba intentó llevar las aguas hacia nuestra estrella distante César Aira, que ahora le salieron unas chicas argentinas a competir. Aunque él siempre será nuestro favorito, así como alguna vez lo fue Borges. De hecho, a una de las manos, la izquierda, la bautizamos Jorge. A la otra le pusimos Luis. Va foto del ritual y una segunda de la cortada.


 

Igual no sirvió porque lo ganó Anne Carson, una poeta que me suena haber leído en Clínicas pasadas. Que Lili me desmienta si miento. Regamos la jornada de horror y sano canibalismo con Luiyis Boscas malbecs y Salentines. La amputación borgeana resultó riquísima; ¡te pasaste, Pabluchi! Literalmente, para chupar(se) los dedos.

Presenté en escena a mi amigo Diego Barreda, escritor platense con dos novelas publicadas por Colihue: En el pantano y La Tesis Once. Leí un cuento de un libro todavía inédito que, si todo sale bien, aparecerá próximamente en la editorial Hugo Benjamín con prólogo mío y contratapa de Sandra Russo bajo el título optativo (pero sabroso) Licor de chocolate con almendras. El cuento en cuestión se titula Tramontina, es un policial costumbrista en el que un asesinato se resuelve sin resolverse. Barreda inventa un patrón nuevo a incluir en mi lista de patrones armadores de relatos, publicada originalmente en la revista de FILO Por el camino de Puán. Tendré que agregarlo. Cuando el libro de Diego vea la luz en la colección de Benjamín, voy a colgar Tramontina en este blog porque es digno de estudio. Una suerte de Fuenteovejuna nacional y popular. Dice Sandra: 

“Leyendo los cuentos, la carta y el poema de Diego Barreda advertí que ha vuelto lo que nos sonaba a viejo antes de que llegara esta distopía global en la que estamos. La potencia de lucha de otra época, los 60 y los 70, se remodela para recordarnos que hubo generaciones que se jugaron la vida por una causa.

Diego Barreda trae un registro de esas décadas. Es tremendamente político, pero está ubicado ahí donde la política no se deja ver. En los sentimientos más íntimos, que son, por otra parte, el cimiento donde recostarse cuando algo sólido es imprescindible para la felicidad, la de cualquiera y la de todos.”

Coronamos la noche con el último cuento del libro que está armando Mariano. En Piedra Negra, el pueblo donde ocurren sus historias satánicas, te descuidás y los niños te morfan las manos. Ojo cuando choquen los cinco.

8.10.26

HERMANOS / RAÚL BRASCA


"Cuando la coexistencia se les hizo insostenible, dos hermanos muy competitivos llegaron a un acuerdo tácito pero inquebrantable: aquello en lo que uno de ellos triunfara quedaría vedado para el otro; eso evitaría toda comparación entre ambos. Más que un alivio, el pacto resultó una condena. En la carrera por apropiarse de los triunfos más gratificantes y las privaciones menos penosas, el que mostró primero ser más inteligente, relegó al otro a la estolidez y los trabajos rudos. Consecuentemente, cuando el bruto aunque apuesto ganó con las mujeres, el intelectual tuvo que inclinarse por los hombres. Pero replicó haciéndose muy rico, con lo que obligó al hermano a equivocarse en los negocios y arruinarse. No previó que tanta miseria haría que su rival deseara morir hasta lograrlo y que con ello le escamotearía el triunfo. Achacoso y cubierto de años, soporta aún la ruina de su cuerpo mientras clama por una muerte prohibida."

6.10.26

LA PARTICIPACIÓN DEL PÚBLICO / RAÚL BRASCA


"Cuando salió al escenario aquel famoso lanzador de cuchillos y pidió al público una ayudante, todas las muchachas levantaron la mano. La elegida se paró contra la placa de madera con los brazos en cruz y el lanzador preparó cinco cuchillos que lanzó con inaudita velocidad. Los dos primeros clavaron a la madera las manos de la muchacha; otros dos le cortaron las orejas con la precisión de un cirujano, y el quinto le atravesó limpiamente el corazón. El público aplaudió a rabiar, pero cuando el siguiente lanzador requirió también una asistente, las muchachas se hundieron en sus butacas procurando desaparecer. Sabían que era un principiante."