10.6.21

EXIJAMOS EL FIN DEL BLOQUEO DE LOS ESTADOS UNIDOS CONTRA CUBA / CASA DE LAS AMÉRICAS

 

"Si se quiere buscar el ejemplo de una política absurda, obsoleta, ilegal y moralmente insostenible; si nos preguntamos cuál es el sistema de sanciones unilaterales más injusto, severo y prolongado que se ha aplicado contra país alguno; si queremos señalar un acto de agresión unilateral que es una amenaza permanente contra la estabilidad de Cuba, sus posibilidades de desarrollo y el bienestar de su pueblo hay sólo una respuesta: es el bloqueo.

En plena pandemia de la COVID-19 el andamiaje político, legal y administrativo que sustenta el bloqueo se mantiene intacto, agravado por las más de 240 medidas tomadas durante la administración Trump, que no han sido derogadas por los nuevos inquilinos de la Casa Blanca. Junto a todo esto, se ha intensificado la campaña mediática contra Cuba, basada, como siempre, en la mentira y la difamación.

El bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno de los EE.UU. contra Cuba, constituye, en medio de la pandemia de la COVID-19 y a pesar del esmero del sistema de salud pública y la industria farmacéutica cubana, un lastre macabro a los esfuerzos dirigidos a frenar el avance del virus, salvar vidas y cooperar con otros países contra la enfermedad. ¿Qué tipo de cooperación podría realizarse desde Cuba que ya ha enviado brigadas médicas por todo el mundo y que prepara cinco candidatos vacunales, si se pusiera fin al bloqueo? ¿No es acaso la aplicación extraterritorial del bloqueo, que afecta los intereses de todos los estados del planeta, viola el derecho internacional y daña gravemente el multilateralismo, una forma de extender el dominio de la muerte y castigar la solidaridad tan necesaria en medio de una pandemia?

Según el Informe elaborado por Cuba anualmente, en virtud de la Resolución 74/7 de la Asamblea General de las Naciones Unidas titulada "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba", durante las seis décadas de aplicación de esta inhumana política, los daños acumulados ascienden a 144 mil 413.4 millones de dólares. En el periodo de abril de 2019 hasta marzo de 2020 el país sufrió pérdidas en el orden de los 5 mil 570.3 millones de dólares, número que supera en mil 226 millones de dólares al periodo anterior y es primera vez que se registra una cifra de más de cinco mil millones de dólares, evidencia del recrudecimiento del bloqueo en estos tiempos.

Frente a los muros que levanta esta política cruel, la vocación de la Casa de las Américas ha sido la de abrir puertas desde la cultura. Han querido cortar los vínculos entre Cuba y el resto del mundo, mas la Casa ha sabido tender puentes, no solo en América Latina y el Caribe, sino incluso con el pueblo estadounidense.

Este próximo 23 de junio, Cuba presentará ante la Asamblea General de las Naciones Unidas la resolución anual para pedir fin al bloqueo de Estados Unidos contra la Isla y que en el año 2020 hubo que posponer debido a la pandemia. Pedimos el apoyo y respaldo de nuestros amigos, los amigos y amigas de la Casa de las Américas, a través de todas las vías a su alcance durante los días y semanas previas a la votación, para respaldar la voz de Cuba en la ONU.

El bloqueo no ha cumplido ni cumplirá el propósito de doblegar la decisión patriótica del pueblo cubano de preservar su soberanía e independencia y recibirá siempre nuestra condena más enérgica y el rechazo de todos los hombres y mujeres de bien del Caribe, nuestra América y el mundo."

8.6.21

DISPAREN CONTRA EL LENGUAJE / SANDRA RUSSO

"En 1954, George Orwell escribió el artículo al que no paro de volver, porque más allá de su descripción de lo que él veía como la decadencia del idioma inglés, contenía un concepto madre, una idea fuerza para comprender un poco más tanto su época como ésta (ya entonces él como varios otros previeron la tendencia a la vigilancia permanente a través de dispositivos que serían consumidos como puentes a “la libertad”: así imaginó su Gran Hermano). Esa idea fuerza es simple, y es la siguiente: toda decadencia cultural tiene una base económica, y lo primero sobre lo que se lanza el poder cuando está en plan de conquista es sobre el lenguaje.

Cierta actualización de la mirada de Orwell nos mostraría hoy cómo no una lengua, sino un conjunto de lenguas al mismo tiempo, son permanentemente fumigadas por el veneno degenerador del poder neoliberal en su caída, ya carcomido por la ideología del sinsentido, que enmascara el fetichismo del dinero. Para lograr una verdadera colonización masiva, el poder del dinero y sus operadores han descubierto que, ya con los medios concentrados como sus adelantados, el objetivo hoy no es la desinformación, porque ése es objetivo cumplido, sino la incomunicación.

¿Cómo incomunicar a millones de personas que pueden seguir hablando en otros soportes o conectándose a distancia desde distintas latitudes? Rompiendo las lenguas, mandándolas a todas juntas a una decadencia terminal.

¿Pero cómo lograr semejante operación simbólica, para lograr sus verdaderos fines, que son materiales? Enloqueciendo el lenguaje a nivel global, e intentando en ese mismo movimiento varias cosas: el borramiento entre lo real y lo ficcional, el potenciamiento de la negación al dolor y la fobia al otro, la exacerbación narcisista, porque una comunicación rota deja a cada uno solo. Y con todo esto: esfumando la razón de ser de la política.

Muchos nos reímos cuando vimos el video de la conductora de un canal de cable creer que William Shakespeare acababa de morir, o leyendo los tuits de una diputada que confundía la avenida Córdoba con su provincia del mismo nombre. Pero muchos no se habrán reído porque nunca en su vida escucharon hablar de un tal Shakespeare, como la conductora, o porque aunque lean desmentidas explicaciones no comprenden lo que leen. Nuestras sociedades han involucionado culturalmente en una medida difícil de precisar. Cuando el presidente de un país no podía distinguir que el Día de la Independencia no era el Día de la Bandera, o cuando uno de sus funcionarios se jactaba de que “algo chiquito pero lindo” que habían hecho era borrar a los héroes nacionales de los billetes, no estaban solamente siendo cínicos o ignorantes: estaban llevando a cabo una operación cultural regresiva de grandes proporciones. No lo planificaron: es una inercia. El exhibicionismo de la ignorancia es un subproducto de la destrucción del lenguaje.

En los procesos decadentes, hay algo de efecto dominó que no requiere conciencia sino inercia. No es que Macri finja ser una persona con grandes baches culturales: lo que está diciendo un hombre con mucho dinero y poder cuando exhibe su ignorancia es que la cultura no es necesaria ni un bien valorado en el reino del dinero.

En los panfletos que dejaron quienes pusieron la bomba en el local de La Cámpora de Bahía Blanca se leía línea tras línea la descomposición de la lengua, en tanto soporte del pensamiento. No era un texto regido por ninguna lógica, como exigiría un panfleto del viejo fascismo: “por los jueces puestos a dedo y la falta de justicia” o “por los políticos cínicos y corruptos” precedían a la queja por la ley del aborto y por la educación sexual. El mismo sinsentido del cartel de un manifestante del Obelisco: a “Terminemos con la tiranía” le seguía “Basta de anarquía”.

¿Qué discusión se podría dar con gente que se expresa de esa forma? Hablan un nuevo lenguaje, el que han forjado las noticias falsas, el lawfare, los que desde las pantallas hacen acción psicológica o terrorismo sanitario: no es castellano. Es un lenguaje sin sentido que replica palabras pero son a su vez significantes de significados impuestos por el cocoliche del sinsentido.

Hace poco leía que las plantas se comunican entre ellas en tres niveles de lenguaje y dos maneras: a través de moléculas que liberan a la atmósfera y a través de impulsos eléctricos que envían sus raíces. Stefano Mancuso, neurobiólogo vegetal de la Universidad de Florencia, concluía que las plantas nunca dejan en enviar mensajes sobre posibles obstáculos a otras plantas, aunque no sean de su misma especie. Por eso están aquí hace 5 millones de años, y por eso los “sapiens”, que aparecimos hace menos de medio millón de años, estamos preocupados por nuestra propia y posible extinción. Nuestro cerebro, decía Mancuso, no es, desde el punto de vista evolutivo, una ventaja sino un inconveniente.

Nuestros lenguajes están rotos. Hay que repararlos o inventar otros nuevos."

4.6.21

AUTOBIOGRAFÍA / ROBERTO ARLT


Filiación: Edad, 31 años. Estatura, 1,73 mts. Cabello castaño. Ojos negros. Sabe leer y escribir. Signos particulares: algunas faltas de ortografía.

Obra realizada: 3 novelas, 20 volúmenes de impresiones porteñas en el diario “El Mundo”. Premio Municipal.

Instrucción: Tercer grado de las escuelas primarias. Oficios: varios.

Filiación psíquica: Humor cambiante. Necesidades reducidísimas. Ideales: ninguno. Convicciones: ninguna. Cosas que le interesan: los hombres cuando tienen historias, las mujeres cuando se dejan leer, los libros cuando están bien escritos.

Defectos: Vanidoso como todos los autores. Susceptible, desconfiado, a veces injusto. Egoísta.

Virtudes: Sinceridad absoluta. Fe en sí mismo. Aceptación tranquila de todo fracaso y desilusión. Voluntad desarrollada.

Posibilidades: Si trabaja con asiduidad y no se deja marear por el éxito fácil, será un escritor de alcances sociales estimable.

Juicios externos: Según algunos, un cínico; para otros, un amargado; para mí mismo, un individuo en camino a la serenidad interior definitiva.