22.1.13

PRIMER SELECCIONADO CONCURSO CPAU / CONRADO GEIGER

TERMINÉ LA CASA EN EL COUNTRY

"Ya está. Ya terminé mi última casa para un country. ¡Casa en un country! ¡Que me hubiera dicho yo a mí, sí a los veintitrés años me escuchara hablar así! A los veintitrés, en la facu, en el glorioso Pabellón III de Ciudad Universitaria. Corrían los ochenta. Ingresé en dictadura y viví la transición democrática dentro de la UBA. Al espíritu combativo protodemocrático se sumaba al consumo irrestricto de ideas de vanguardia. Empecé por la dualidad Le Corbusier-Wright (tipo Beatles-Stones) y seguí con Alvar Aalto, Philip Johnson, Mies Van Der Rohe, Alvar Alto, Alvaro Siza, Stirling, Koolhaas… matizado con las nociones de una arquitectura nac&pop.
La arquitectura como arte. La arquitectura como herramienta para cambiar la sociedad. La arquitectura como medio de transformación y de belleza.
Eso en los ochenta… estoy en el 2012 y terminé la casa en el country. “Terminé” quiere decir que terminé la obra número treinta y cuatro de casas en countries. Ahora viene la movida de prensa. Las fotos en las publicaciones especializadas (unas en arquitectura, otras en countries).

Recuerdo la primera vez que me publicaron una casa. La conmoción fue verme publicado como “vanguardista”. Mis casas vanguardistas. De repente, el Vanguardismo es un estilo que se consume en los barrios cerrados.
-¿Qué estilo es?
- Es vanguardista.
- ¿Volúmenes puros?
- sip
-¿Espalda a la calle y gran ventanal abre hacia lo más lindo del country?
- sip
Básicamente se trata de casas donde enfatizo la superposición de volúmenes puros. En cuanto a la toma de terreno siempre gusta que den la espalda a la calle y se abran al fondo. Hacia la calle, materiales contundentes: puede ser hormigón, aunque mejor madera o piedra que da ecologista. Después vidrio y metales.
La otra fachada va vidriada de piso a techo, como la planta alta. Columnas de planta circular de veinte centímetros de diámetro despegadas de muros y ventanales.
Funcionalmente lo lógico: planta baja para áreas comunes. La cochera, la cocina y el estar. Lo más grande posible. Mínimo cuarenta metros cuadrados. Planta alta para los dormitorios… Uno en suite. Hidromasaje. Deck. Venecita. Microcemento alisado.
Las casas son parecidas, porque los terrenos son parecidos, el entorno es parecido y los clientes son iguales. Les gusta la arquitectura tributo. Soy el Danger Four de Le Corbu. Los cinco puntos son mi recetario infalible. Mis clientes son nuevos ricos. O peor: hijos de nuevos ricos. Una extraña mutación social: gente de gustos exigentes, con ínfulas de refinados y poca cultura general. Fácilmente influenciables por medios, modas y tendencias. ¿Cómo no me van a pedir una casa de volúmenes puros si es lo que publican las revistas que ellos leen?
Todo es como en las revistas. La misma pulcritud. Ninguno tiene un espacio sucio, un tallercito, un cuarto oscuro.
Esta vanguardia no permite experimentar nada. Le dicen así para diferenciarla de la arquitectura de repostería: columnas, frontis, arcos con clave resaltada. Elementos clásicos con terminación Disney.
Tengo sobre el escritorio varias revistas con obras mías publicadas. Me leo en distintas entrevistas:
“La toma de partido fue cerrar la casa hacia la calle y abrirla hacia la laguna...”, “Tomé el partido de dar la espalda a la calle y abrirme hacia el golf...”…
Veo una nota de otro estudio mostrado su obra: “La idea central es negar la calle y mirar hacia la pileta…”. Todo vanguardia. Todo igual.
Una casa mía, en febrero: “La casa está formada por tres volúmenes: Uno de una sola planta, que es que toma el borde de la calle, que tiene el garaje y el área de servicio. Otro de dos plantas: el que está entre el acceso-patio y el garaje con los dormitorios y las áreas públicas. Y finalmente el volumen que se contrapone a estos, donde está la cocina, muy aventanada.”
Una en el número de junio: Básicamente son tres volúmenes puros: el público, en planta baja, sobre la calle, con la entrada para el auto y los servicios. El otro tiene dos plantas: el volumen que sobresale de transición entre estos dos, que es la cocina que mira hacia el patio, el acceso principal de la casa, y la zona pública: un amplio espacio dedicado a estar comedor, todo mirando hacia la laguna.
Pienso en cómo describir la casa nueva sin que se parezca a todas las demás. El mayor desafío de un buen arquitecto sigue siendo saber escribir la memoria descriptiva.
Tengo que acordarme de decir que el vidrio es el material que unifica todo, utilizado como una piel. También dedicar unas líneas a la escalera. Por una escalera revestida en algarrobo se accede a la planta alta.”
Ya está. Ya terminé mi última casa para un country. La última en serio. Me compré un terreno en el Bolsón. Me voy a hacer una casa autosuficiente. Autosustentable. Con adobe y deshechos, una casa trash.

Eso es vanguardia.
Aunque no creo que la publiquen."

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