31.12.09

EL CORAZÓN DE DOLI

El año que viene sale "El corazón de Doli" por El Ateneo.
Gracias a Marcos Mayer por elegirla, a Luz Henriquez por comprarla, al Dr. Diego Golombek por hacer la corrección científica, a Florencia Verlasky y a Mónica por hacer la corrección literaria y detección de errores y a Marina Van der Phalen por la logística. Gracias a toda la gente que la leyó y me indicó cosas. Gracias a todos los que aún no completaron el trabajo: a los diseñadores gráficos, los impresores, los libreros. Gracias a la editorial por la confianza.
¡Feliz finde para todos!

18.12.09

CORREO CENTRAL / MEMORIA



1 – SITUACIÓN URBANA
La situación urbana del sitio a concursar, por sus características, es una especie de borde o periferia de la zona central de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. A pesar de eso el terreno se vincula estratégicamente con la Plaza San Martín, Retiro, Dársena Norte, Puerto Madero y con grandes moles de edificios públicos a lo largo de la avenida Comodoro Py.
Equipamientos del tamaño del Palacio de Justicia, el Edificio Libertad o el nuevo edificio de la Morgue Judicial le dan y darán al entorno un paisaje especial. El terreno del Correo es la proa de estas supermanzanas de equipamientos, el lugar de paso peatonal obligatorio de miles de peatones que van a sus trabajos y un importante nodo de tránsito vehicular.
La situación con respecto a los alrededores es desoladora para el peatón. Durante cuadras y más cuadras no se encuentra ningún techo para el cobijo, y las veredas se desarrollan al lado de largas filas de rejas imposibles de franquear.
Los edificios marcan su presencia a lo lejos, como hitos o moles flotantes. Pocas veces tienen escala peatonal, salvo por los ingresos o espacios de escaleras.
Pensamos que el edificio del Correo debía ser hito pero, al mismo tiempo, plaza. El concepto de plaza se desprende del concepto de proa urbana.
El desafío fue manejar las dos escalas: la metropolitana y la humana.

2 - EDIFICIO
El edificio del Correo Argentino está separado en dos por sus programas específicos. El programa de distribución, que debe ir en planta baja, está armado en un edificio zócalo de tipo horizontal. El programa de administración está diseñado en vertical. El edificio vertical parece apoyado sobre el otro en un equilibrio inestable, dado que tiene un voladizo de novecientos metros cuadrados que crea una plaza cubierta sobre la esquina.
Las dimensiones extensas de esta plaza cubierta responden al entorno urbano existente, dan amparo urbano al visitante y conforman la escala peatonal que no encontramos en las otras moles. La explanada sirve de acceso a las actividades del servicio postal, la aduana, administración y atención al público.
El edificio del Correo es esencialmente un hito urbano, por altura y complejidad. La torre vertical fue diseñada para recuperar la representación institucional, no con la presencia de nobleza histórica que tenía en el edificio de Maillard de 1928, hoy edificio del Bicentenario, sino con escala y estirpe tecnológica de última generación.
El zócalo contiene las funciones concernientes al ingreso y egreso de paquetes y encomiendas, desde que llegan en camiones hasta que los usuarios los retiran. El programa es aduana, servicio puerta a puerta y centro de distribución domiciliaria. Por lo que la manipulación completa de los paquetes se realiza a nivel Planta Baja. Sobre la terraza del zócalo se desarrollan los estacionamientos a descubierto, el jardín de infantes y el microcine, funciones que necesitan patios o accesos exteriores. Estos volúmenes están dispuestos lúdicamente en una segunda plaza conectada con la explanada de ingreso.
El edificio vertical es una placa que contiene básicamente las oficinas administrativas y un bar, además del auditorio y los lobbys de entrada a microcine y hall de ingreso. Sobre la terraza superior hay un restaurante para personal y otro para jefes.
La fachada del edificio vertical es una pantalla tecnológica que hace de parasol y de comunicación.

3 - PANTALLA
La fachada de la torre vertical está compuesta por dos pieles ubicadas a setenta centímetros una de otra. La más cercana al edificio es un courtain wall que utiliza vidrios de características diferenciadas según sea su orientación. La fachada noroeste lleva vidrio con tratamiento para los rayos solares, la fachada sureste lleva un vidrio transparente.
La segunda piel, la que corresponde a la pantalla propiamente dicha, es una membrana perforada de aleación de hierro, aluminio y zinc denominada Aluzinc. Las perforaciones son distintas según la orientación; las que dan al noroeste serán de 2,5 cmts de diámetro y las que dan al sureste, de 15 cmts. Es el modo de diferenciar las fachadas para resolver el ahorro energético manteniendo la forma pura de la placa edilicia.
La elección de un material perforado es la memoria del troquel que separa las estampillas, multiplicado al infinito.
El motivo representado mediante las perforaciones compone la marca de agua histórica del papel filatélico argentino: la filigrana “RA”.
Esta pantalla metálica está sostenida por una estructura secundaria de montantes y pasillos metálicos. Los pasillos sirven para limpieza de los vidrios y para solucionar inconvenientes técnicos.
La piel de metal protege el vidrio, le da amparo del sol y
del calor, actuando como una cámara de aire ventilada de corriente vertical. Pero además, y por sobre todas las cosas, lleva engarzado un sistema de iluminación por cordones de leds que permitirían utilizar la trama de filigranas para comunicar mensajes, ya sean los resultados en la época de elecciones, el estado del tiempo, eventos, publicidades, efemérides, etc.
El edificio del Correo Argentino pasa a ser un monolito de comunicación visual, coincidiendo con el objetivo básico de su propio servicio: comunicar.
A pesar de que la fachada tecnológica supone un incremento en el gasto inicial del edificio, los valores se amortizarán rápidamente debido al ahorro energético.

4 - ETAPAS CONSTRUCTIVAS
Al hacer el edificio de administración alto y concentrado conseguimos que ocupe un porcentual mínimo de planta. Eso nos permite construir el setenta por ciento del nuevo programa demoliendo solamente el veinticinco por ciento del viejo correo.
Todas las actividades administrativas quedarán en el nuevo edificio.
Una vez terminados los trabajos correspondientes a la torre se puede demoler lo que queda (el 75% del edificio viejo) para construir el zócalo en su totalidad. Esta demolición - construcción se desarrollará en dos etapas.
En la etapa siguiente se demuele un 30 % más de las existencias para hacer un depósito, el hall de entrada, el espacio de atención al público y la dársena de camiones.
En la etapa final se demuele el último 45 % para poder ejecutar los depósitos dos y tres.

5 – MEMORIA ESTRUCTURAL
La estructura de hormigón armado es de tipo convencional: pórticos de vigas y columnas. Los pórticos permiten que el edificio se comporte solidariamente con el gran voladizo de 30 metros, atenuando sus esfuerzos y deformaciones. Todas las columnas del volumen en voladizo tienen como única misión aliviar los momentos flectores de las ménsulas. La sección de estas columnas es mayor que las secciones de las vigas. Colaboran en el sustento dos tabiques laterales en ménsula, cuya altura duplica la altura de cálculo.
Los núcleos de circulaciones operan como rigidizadores, con la capacidad para la absorción de todo el esfuerzo del viento más el peso propio, trasmitiendo los esfuerzos a suelo fundante. La excentricidad del centro de gravedad de los núcleos es prácticamente nula debido a la solidaridad de los tabiques ubicados en la parte trasera del edificio. Los tabiques contra viento tienen un espesor constante de 40 centímetros.
El basamento también está sostenido por una estructura de hormigón armado convencional de pórticos anexados. Para el voladizo de 20 metros que hace de techo sobre el estacionamiento se diseñaron vigas que van disminuyendo su sección a medida que se acercan al borde libre, con una altura diferenciada que va desde los 2 metros hasta los 40 centímetros. Todas las columnas han sido dimensionadas para soportar el pandeo.
Las fundaciones son de pilotaje y plateas de hormigón armado.
Los tanques de agua también son de hormigón armado.
El hormigón a utilizar es de valor Tbk igual a 300.
Pese a lo osado del gesto urbano del edificio, la racionalidad de su estructura lo vuelve sencillo y ordenado, influyendo en el presupuesto. El ahorro que se logra con esta simplificación cartesiana compensa el gasto más oneroso dispuesto sobre la piel del mismo.

6 – INSTALACIONES
Se buscó establecer un sistema de pisos técnicos y cielorrasos en todos los niveles, dotados con bandejas con todas las instalaciones a la vista. Los pisos están unidos por plenos de dimensiones generosas.
La intención es que las instalaciones sean lo suficientemente flexibles para poder adaptarlas a los cambios tecnológicos venideros.
Se han contemplado las distancias reglamentarias de escaleras de incendio y se han puesto baños para discapacitados en todos los niveles.

15.12.09

CONCURSO FOURIER

Terminaba hoy, pero va de nuevo mientras dura la próxima expo del concurso para el Correo Central que hicimos con Max Zolkwer, Leo Ferreti y Ramiro Gallardo. Pasa que se presentaron solamente dos personas, y con el Señor Godot tenemos cinco libros para repartir. Por la presente declaro a esas dos personas las GANADORAS, porque sus laburos tienen un nivel estupendo, pero como sobran libros vamos a esperar a ver si llegan algunos trabajos más. Sus trabajos serán publicados en Milanesa.

Lo que se les pide a todos está acá. Concursen, che, dejensé de joder que el broli está buenísimo.

10.12.09

METAPHORARQ / CAPBA IV

CONTRA LA RELIGIÓN / CHRISTOPHER HITCHENS EN RADAR

Ahora a la religión le pasa algo gravísimo: fuera de los lugares donde todavía puede hacerse valer mediante el miedo superpuesto a la ignorancia, se ha convertido en una opinión entre tantas. Se ve obligada a competir en el mercado libre de las ideas, y aunque luche por conservar la antigua ventaja de inculcar sus enseñanzas a los niños (por razones demasiado obvias como para tener que subrayarlas), debe someterse a un debate abierto y exponerse al libre análisis. En el verano de 2007 yo estaba en un estudio de Dublín, debatiendo con un portavoz laico de la Iglesia Católica romana, que resultó ser el único cristiano creyente entre los cinco contertulios. Era un polemista de gran finura dialéctica, simpático y bastante modesto, que después del programa estuvo encantado de ir a tomar algo, y de repente me dio un poco de pena. En Irlanda, hace una generación, la Iglesia no se tenía que rebajar así. Sólo con que levantase un poquito la voz, era obedecida de inmediato por el Parlamento, los colegios y los medios de comunicación. Podía prohibir el divorcio, la contracepción, la publicación de ciertos libros y la expresión de ciertas opiniones, y lo hacía. Ahora está desacreditada y en decadencia. Las doctrinas absolutas de antes ahora parecen ridículas: pocas semanas antes del programa de radio al que me he referido, finalmente el Vaticano admitió que no existía el “limbo” (destino tradicional de las almas de los niños sin bautizar). La decadencia también tiene motivos locales, empezando por las repercusiones del escándalo de la violación de niños, pero la secularización de Irlanda forma parte de una ilustración más amplia, en la que ha echado raíces, y ha cobrado fuerza, la falta de fe bien argumentada. Gran parte de este éxito se debe a la existencia de libros, casetes y DVDs accesibles y bien hechos sobre los triunfos de la ciencia y la razón; también, naturalmente, a que las personas civilizadas cada vez tienen más claro que el principal enemigo al que nos enfrentamos es de origen religioso.
Abramos el periódico, o encendamos la tele, y fijémonos en qué hacen en Irak los partidos de dios en su empeño de reducir lo que había sido una sociedad avanzada a los niveles de Afganistán o Somalia (los dos últimos países donde han hecho y deshecho los partidos de dios). Observemos la inquietante evolución del país vecino, Irán, donde los que creen en el regreso inminente de un ratoncito Pérez que recibe el nombre de Duodécimo Imán están reforzando sus discursos apocalípticos con la adquisición de armas capaces de destruir el mundo. También podemos mirar hacia la orilla oeste del Jordán, donde unos colonos mesiánicos tienen la esperanza de desencadenar a su manera el Armagedón robando tierras ajenas. Los principales partidarios a escala internacional de estos colonos religiosos, los fundamentalistas evangélicos de Estados Unidos, intentan simultáneamente enseñar pseudociencia embrutecedora en los colegios, criminalizar la homosexualidad, prohibir la investigación con células madre y tener expuesta la ley mosaica en los juzgados. Desde Roma, el Santo Padre propone como remedio recuperar la forma “tridentina” de la misa, históricamente antisemita, predicar con una mano la retórica de las cruzadas mientras capitula ante el islamismo con la otra, y sostener que son peores los condones que el sida. En Europa y América, la prensa, los teatros y las universidades tiemblan ante las exigencias de los fundamentalistas musulmanes, que no cejan ni un momento en su búsqueda de motivos para “ofenderse”.
Vaya, que la ilustración no avanza ni muchísimo menos en línea recta. En cambio, la alternativa se nos está dibujando con una nitidez extraordinaria. Con la esperanza de fortalecer y armar la resistencia a los guerreros de la fe, y a la fe en sí, es como se presenta, con todo el respeto, esta antología de combate contra el más antiguo enemigo de la humanidad.
Estas palabras son parte de la introducción a Dios no existe (Debate), el libro en el que el periodista, ensayista y polemista inglés Christopher Hitchens recopila y comenta una serie de textos de literatura, filosofía y ciencia sobre la existencia de Dios y la importancia (o no) de la religión. El libro, que acaba de publicarse en Argentina, incluye inéditos de Ian McEwan, Salman Rushdie y Ayaan Hirsi Ali, una mujer somalí sometida a la mutilación genital a manos del fundamentalismo islámico.

3.12.09

INSTITUTO GRIERSON / MEMORIA

ESTUDIO
El predio está ubicado en un lugar urbanísticamente peculiar, que no responde a la grilla a la que nos tiene acostumbrados la ciudad de Buenos Aires. El sitio es un descampado gigante circundado por avenidas repletas de camiones y enormes edificios aislados como el Libertad, el Comodoro Py o el Correo. En las cercanías hay también equipamientos a escala metropolitana: Retiro, Dársena Norte, el Puerto.
Cada edificio de este lugar es una especie de ícono que dialoga con los demás sólo a fuerza de competencia de tamaños. Normalmente están separados entre sí por grandes distancias y enrejados. El peatón que circula por esta zona se encuentra desprotegido por demás: ve los edificios a los que tiene que ir para cumplir una actividad específica, pero no puede llegar a ellos fácilmente. Para hacerlo deberá caminar cientos de metros siguiendo la senda de los barrotes, por veredas absolutamente desangeladas.

SUPUESTO
Todos estos edificios, dada la frialdad urbana de la calle existente, deberían, al menos, ser amables con el transeúnte. En las plantas bajas podrían verificarse ciertas funciones inclusivas a la peatonalidad, como plazas abiertas con barcitos, kioscos, lugares para sentarse y un mínimo de sombra y cobijo.
El segundo supuesto está referido a la cualidad de tamaño de los mismos: una nueva construcción aquí no puede dejar de ser monumental, pero debería atender a una relación entre pares, al menos con sus vecinos inmediatos. Tengamos en cuenta que este lugar concentra varias de las mejores vistas de Buenos Aires: Plaza San Martín, el río, el Puerto.

PROGRAMA
El programa del Instituto Grierson tiene varios niveles de seguridad y muchas circulaciones. Hay algunas que son exclusivas, como la de los presos o el material de bioseguridad; también las hay para médicos, estudiantes, pacientes, personal y camillas con cadáveres. Por momentos el programa se parece al de un juzgado, por momentos al de un hospital, por otros al de una universidad.
Las actividades son numerosas y específicas. Acomodar el programa en un edificio de forma tradicional hubiera sido subordinar actividades a la estructura de una caja exterior. Entonces decidimos adoptar un sistema de diseño que permitiera reunir debidamente el organigrama requerido sin atarnos a una forma preconcebida. Por eso diseñamos cada planta temática por separado para que funcionen a la perfección sin otros límites que los de las líneas municipales. Cada planta tiene su propia lógica y no responde directamente a las plantas inmediatamente superior o inferior. Algunas son más grandes, otras más pequeñas. Cada parte está diseñada en exclusivo, y unida a las demás mediante rígidos núcleos de circulación vertical.
Estamos convencidos de que en un edificio tan complejo, la disposición de cada una de las partes constituyentes influye directamente sobre la forma final del mismo. El edificio está al servicio del funcionamiento de las plantas. La estructura formal a la que arribamos se parece a un sistema de cajas apiladas.

PERFORACIONES
Si aplicáramos directamente la superficie requerida a unas plantas compactas obtendríamos un edificio de alta compacidad pero poco volumen, comparado con sus vecinos de descampado. Por eso decidimos “inflarlo”, perforándolo en tres grandes lugares. Este aire agregado le otorga un volumen mayor, y con él una mayor presencia en el entorno, aproximándolo a la escala de los que lo rodean Además, las perforaciones hacen que el edificio multiplique la capacidad de ver a su alrededor, la posibilidad de ampliar las vistas.
Tener un edificio más abierto que compacto también facilita la ventilación, ya sea forzada o natural, lo que no es poco pedir tratándose de un edificio que opera con muertos, y por lo tanto olores, bacterias, gérmenes..
La primera de las perforaciones corresponde a la planta baja. Es una plaza seca, techada, con características de pasaje urbano a la que dan los halles de entrada. Es un pasaje peatonal, que sirve como entrada a los médicos, personal, estudiantes y pacientes distribuidos estratégicamente en dos halles vidriados, uno por núcleo de circulación vertical.
La segunda de las perforaciones es un estacionamiento para ambulancias y patrulleros. Se llega desde una rampa vehicular externa que comunica con la avenida Comodoro Py.. O sea: es una entrada solamente para cadáveres y presos, los dos programas más comprometidos, uno por contaminación y otro por seguridad. De esta manera evitamos que tanto cadáveres como presos accedan a las primeras plantas en la que está el ingreso y los servicios generales. Este estacionamiento puede servir eventualmente como playón de catástrofes. En dicho caso, los ascensores de camillas pueden ser habilitados desde la planta baja, pero esto ocurrirá solamente en ocasiones especiales –repetimos: catástrofes-. Lo usual será llegar con las ambulancias al tercer nivel desde la rampa exterior.
La tercera perforación corresponde al nivel educativo. Es una terraza mirador que servirá en verano como extensión del bar universitario.

AMPLIACIONES DEL PROGRAMA
Si bien tomamos más que ajustadamente los metros cuadrados requeridos en el programa, decidimos agregar un bar de comidas en la planta baja con entrada desde la calle, para suplir las deficiencias peatonales expresadas al principio. También creímos importante ampliar relativamente el espacio dedicado a los halles y esperas, amoblándolos como estares para que resulten más cómodos, ya que en este edificio no habrá esperas felices, sino tortuosas. Reconocimiento de cadáveres, registros de ADN por problemáticas judiciales, exámenes de sangre por implicaciones policiales, etc. Las esperas aquí podrían ser deprimentes. Con la ampliación espacial buscamos darle las dimensiones sicológicas adecuadas a atenuar el trauma.

CIRCULACIONES
Los accesos están diferenciados.
Dos halles en la planta baja, uno para estudiantes y otro para pacientes, testigos, gente que, sin estar detenidos, deben hacerse análisis por pedido o sugerencia de la Justicia.
Un hall especial, ya nombrado en esta Memoria, de máxima seguridad en el tercer piso, que contempla la llegada de patrulleros y ambulancias.
Los médicos, por otra parte, pueden entrar por cualquiera de estos ingresos.

ESTRUCTURA
La estructura es un sistema mixto de hormigón armado que contiene fachadas, viegas Vierendeel y núcleos rigidizadores.
Para que las grandes luces y perforaciones sean admisibles implementamos una grilla de vigas Vierendeel dispuestas transversalmente, paralelas al lado corto del edificio, cada diez metros. Los esfuerzos son transmitidos a los tabiques de fachada y a los núcleos verticales que atraviesan el edificio desde la terraza hasta el subsuelo.
Todo el sistema estructural funciona como un apilado de cajas donde cada una se autosostiene y sostiene, a su vez, a las de arriba.

2.12.09

OLGUÍN POR LA BOCA MUERE

El día 12/05/2004 el Dr. Gabriel Len me faxeó desde su oficina una nota de Sergio Olguín en Página 12. El texto va enumerando una ristra de mentiras absurdas sobre mí (casi como si yo fuera un ladrón de la literatura) para quedar bien con la Editorial Planeta, que en ese momento había perdido el juicio por el fraudulento premio literario que cobraron Shavelzon y Piglia en 1997. La nota apesta, es una chupada de medias a los grandes, con la esperanza, tal vez, de obtener algún hueso. Se titula “El Premio Planeta y la hipocresía”. Termina con esta frase:

“Pongamos las cosas en claro: ni Piglia es un delincuente, ni Planeta se comportó de manera distinta a las demás empresas organizadoras de concursos literarios, ni Nielsen es el Javier Castrilli de la cultura argentina. El fallo de la justicia (que en la Argentina, ya sabemos, es menos infalible que el Papa con traqueotomía) sirve para que periodistas hipócritas se rasguen las vestiduras y para que escritores mediocres sientan que no ganan porque hay una confabulación contra ellos y que sólo ganan los acomodados.”

Sergio Olguín acaba de recibir su paga bien merecida, por ser un empleado bueno y aplicado que siempre hace los deberes.

INSTITUTO GRIERSON / EMPLAZAMIENTO