31.3.23

PASARÁN / OSCAR HANN

Pasarán estos días como pasan

todos los días malos de la vida

Amainarán los vientos que te arrasan

Se estancará la sangre de tu herida

El alma errante volverá a su nido

Lo que ayer se perdió será encontrado

El sol será sin mancha concebido

y saldrá nuevamente en tu costado

Y dirás frente al mar: ¿Cómo he podido

anegado sin brújula y perdido

llegar a puerto con las velas rotas?

Y una voz te dirá: ¿Que no lo sabes?

El mismo viento que rompió tus naves

es el que hace volar a las gaviotas.

30.3.23

SILVINA OCAMPO / DE AMOR Y DE ODIO (FRAGMENTO)

 Afuera está la primavera inmunda;

la irisada paloma que fecunda;

los insectos, que son como ladrones,

ya lo sé, en los azahares con limones;

las glicinas guarangas derramadas

ensuciando baldosas coloradas;

novios que unen su risa y sus cosméticos

junto al jazmín del Paraguay, frenéticos;

frente a columpios exhibicionistas,

en lascivas posturas de ciclistas.

17.3.23

ENRIQUE SYMNS (1945 / 2023) / NADIE ES NADIE

"Los viajeros sólo desean llegar y partir de los puertos, nunca permanecer. En los puertos, la vida es una aburrida parodia. Hay pianistas, payasos y toda clase de inventos para entretener a los que viajan. Hay amores para acompañar la soledad y juegos dramáticos para perder el tiempo. Al atardecer de los sueños, el marino siempre se asoma a esa mágica sensación de que la vida empieza al borde del abismo que separa los mundos. El mundo de los muertos que parece vivir y el mundo de los vivos que simulan estar muertos. La aventura es más allá, en el Mar del Nunca Jamás, donde Alguien nunca olvida que es Nadie. Al marino no le interesan las noticias que circulan por la Tierra de Siempre. En esa tierra, la realidad es una moda que el tesorero acumula en los cofres de la ausencia. Todos los días nos vemos obligados a escoger entre ser el guerrero-pirata-loco-extraterrestre o ser el lame-mocos que sólo quiere casarse-escribir el libro-alquilar el depto-comprar mariwana para llenar de escombros su vacío. Es más cómodo viajar en silla de ruedas sobre la autopista de las emociones controladas. Es más cómodo que andar rengueando por caminos desconocidos. Es más cómodo internarse en el asilo de las costumbres que seguir recorriendo nuestro miedo a la oscuridad. Este 31 de diciembre, uno de esos días en que el gris de la ausencia alcanza su mayor brillantez, quizá sea bueno asomarse nuevamente a esa peligrosa escollera. Por eso voy a brindar con ustedes, mis amigos, para que esa noche nos encontremos en el espacio imaginario de nuestros sueños. Brindo por todos aquellos que insisten en desconocer el misterio de la existencia. Porque en el brindis cierren los ojos y que al volver a abrirlos el escenario sea otro y la obra, maravillosa. Brindo por los intrépidos que hoy están tristes, por los vagabundos que se creen perdidos, por los rebeldes que están resignados, por los perseguidos que tímidamente poseen el secreto. Que se cumplan sus peores propósitos. Que gocen el peor momento. Que sigan siendo polizones ocultos entre los pliegues de la pesadilla colectiva. Que nunca los encuentren, que siempre lleguen a tiempo o que no exista el tiempo, para que puedan llegar. Brindo por mis invisibles amigos, los que saben que no saben, los que, deseando vivir, viven simplemente deseando."

16.3.23

DIÓGENES HA MUERTO / ENRIQUE SYMNS

Es raro Sófocles. Cuando Edipo vence a la pregunta de la Gorgona y esta se arroja al abismo pero le dice «recuerda, Edipo, que tú vives en el abismo». Y esa frase a mí… Acá hay nada, debe haber siete átomos girando, nada más; no hay paredes, no hay nada, no hay arriba, abajo. Yo soy un fantasma de la luz. Nunca existí. ¿Cómo voy a morir? Si nunca existí fui una película proyectada, una ilusión y un sueño del cual ¿quién me va a despertar? La vida es una ilusión siniestra. William Burroughs lo describe muy bien en EXPRESO NOVA, su mejor libro.

Enrique SYMNS —de "Symns, Bajo el nivel del mar", entrevista realizada por Julián Marini y Federico Araya para MARCHA (Bs. As., 21 de mayo de 2011).

 


1.3.23

"LOS AÑOS", EN EL TGSM / LA AGENDA REVISTA

"A
cabamos de salir, con Moira, del estreno de la nueva obra de Mariano Pensotti y el Grupo Marea, en el Teatro General San Martín. Normalmente nos vamos a cenar por ahí y discutimos megustó-nomegustó, mientras comemos pizza. Yo había asistido a otra obra del director, que me había parecido buena: “Arde brillante en los bosques de la noche”, con marionetas, teatro y filmaciones. Pensotti es, ante nada, cineasta, y sus puestas suelen complicarse por la cantidad de ingredientes escénicos que le agrega. Esta vez nos muestra un documental sobre un niño pobre al que sigue por el complejo habitacional de Lugano I y II, donde vive sin compañía de su familia, ya que fue abandonado. En la ficción, el director de la película es un hombre de clase media en dos etapas diferentes de su vida, cuando tiene treinta años en 2020, y cuando tiene sesenta en el 2050. El protagonista argumenta en todo momento que su documental es social, impulsado por un altruismo que lo lleva a traicionar a sus compañeros de trabajo -que tenían en vista otra filmación-,a los productores que ponen el dinero y a su propia familia, a la que finalmente deja. Los treinta años que pasan sirven para desnudar las verdaderas intenciones del protagonista: con el proyecto estaba huyendo de cualquier responsabilidad, ya fuera matrimonial, paterna o profesional, en privilegio de sus propios placeres. Es un hombre egoísta, escapista, egocéntrico.
Podríamos haber hablado horas sobre un argumento así con Moira; ella cuestionando las cargas sociales que históricamente condujeron al macho a ser aceptado en la realización de su metejón, yo tratando de entender su mirada de género y el universo que las nuevas perspectivas sociales comienzan a igualar. Por suerte ella no es Valerie Solanas ni yo Arnold Schopenhauer, por lo que la caspa nunca llega a los hombros. Sin embargo, esta vez hubo un incidente que nos hizo salir hablando de otra cosa, aunque esa otra cosa también tuviera que ver con el sentido de la obra. El incidente, azaroso, nos dejó un gusto raro.
En el taxi de vuelta recordé un cuento de Dalmiro Sáenz, “Esa”. Un padre utiliza a su hija menor de carnada para atrapar a un perverso. Se presenta en su casa con la compañía de dos matones y se hacen los sorprendidos cuando lo agarran in fraganti. Pero, en lugar de denunciarlo a las autoridades, lo agreden y chantajean para sacarle plata, que era el objetivo del plan. Toda la historia sucede entre gente pobre, como tantas historias de Dalmiro. Los tres hombres al final se van de la casa con un magro botín. En la huida dejan a la nena.
Se olvidan de la nena."

 Sigue en La Agenda Revista ¡Gracias Pablo Perantuono!