30.5.14
DDUM 7 / EN PRETENSA CON SEBAS
29.5.14
DIARIO DE UN MONUMENTO 6 / TECNOLOGÍA
Entre todos estamos domando objetos. De a poco. La tecnología a seguir parece ser la siguiente: tomas directas en alginato para los objetos rígidos, con cama de yeso verde, a la manera de las tomas de dientes que hacen los odontólogos. Esto me lo enseñó la profesora Sandra Zambanini en un curso que tomé de prótesis de látex en el CCGSM. Con ella hicimos moldes de narices reales, con tomas directas sobre piel. El alginato no te hace nada. El problema real es que sirve para sacar pocos positivos: se retuerce un poco en cuanto fragua del todo. Y se resquebraja, por lo que los moldes para hacer muchas piezas (compacts, casets, diskettes, llaves, frasquitos, blisters, etc) puede ser que los realicemos en plastilina.
Para las cosas porosas (libros, diarios, ropa, zapatillas) está dando mejor la inmersión del objeto en cubetas de yeso blanco, después retirar y retocar. Los positivos vienen dando muy bien en siliconas, aunque tienen el problema de que son carísimos. Por el momento no queremos imaginarnos lo que nos va a salir el traje de siliconas, o la bicicleta de siliconas. Por otra parte, hasta ahora es lo único que desmolda del hormigón sin tener que ponerle cuidado y atención. Los desmoldantes que venimos usando son de Policemento.
Así estoy en estos días.
Para las cosas porosas (libros, diarios, ropa, zapatillas) está dando mejor la inmersión del objeto en cubetas de yeso blanco, después retirar y retocar. Los positivos vienen dando muy bien en siliconas, aunque tienen el problema de que son carísimos. Por el momento no queremos imaginarnos lo que nos va a salir el traje de siliconas, o la bicicleta de siliconas. Por otra parte, hasta ahora es lo único que desmolda del hormigón sin tener que ponerle cuidado y atención. Los desmoldantes que venimos usando son de Policemento.
Así estoy en estos días.
28.5.14
DIARIO DE UN MONUMENTO 5 / MÁS HUELLAS
27.5.14
DIARIO DE UN MONUMENTO 4 / MANIPULANDO OBJETOS
26.5.14
DIARIO DE UN MONUMENTO 3 / PRIMERAS PRUEBAS
23.5.14
DIARIO DE UN MONUMENTO 2 / DIEGO Y VALENTÍN
22.5.14
DIARIO DE UN MONUMENTO 1
El 12/5/14 se largó el Monumento, como fecha oficial.
Ese día se terminaron los amagues: entró la primera cuota, recortada por la AFIP con algunas retenciones sensibles pero que había que pagar, de todas maneras. Y con Marsiglia nos pusimos manos a la masa, o a las masas. La idea de dejar huella de diferentes objetos sobre el hormigón no es tan sencilla. Ya encontramos quien nos provea las cosas: una ONG sita en Ramos Mejía, propiedad de Carlos Wolpo. Un capo total, él y los suyos. Tiene casi todo los electrodomésticos, computadoras, celus y cámaras que precisamos. También nos dará muebles, una bici, una jaula. Más adelante voy a escribir acerca de él y su interesante lugar. Por el momento tenemos dos grupos de diseñadores industriales trabajando en los vaciados, con diferentes materiales: alginato, yeso blanco y verde, siliconas, goma, hormigones autonivelantes caseros. Un grupo está conformado por los miembros del estudio EUFORIA, Valentín y Diego. El otro por Gustavo Marinic, Lorena e Ihsiú. La empresa encargada de hacer los cubos será una de pretensados de conocida marca; el asesoramiento en hormigones será del LEMaC de La Plata, Profesor Jorge Sota o de Lomax (todavía no tenemos los presupuestos). La coordinadora es Barbi Kaplán. Fer Díaz con su mujer y un camarógrafo van a grabar el documental. Tampoco tenemos lugar físico y nos manejamos entre los estudios de todos. Puede ser que nos decidamos por el CheLA o por el CMD, veremos. También hay un plan C para cruzar los dedos.
Desde mañana en adelante les voy a pasar una seguidilla de fotos con las pruebas de los moldes, en diferentes materiales y con objetos blandos, rígidos, porosos, lisos, retorcidos, fáciles o complicados.
Dos celus, una muñequita, un teléfono, una minipimer, un teclado, casets, llaves, una radio, una media...
Ese día se terminaron los amagues: entró la primera cuota, recortada por la AFIP con algunas retenciones sensibles pero que había que pagar, de todas maneras. Y con Marsiglia nos pusimos manos a la masa, o a las masas. La idea de dejar huella de diferentes objetos sobre el hormigón no es tan sencilla. Ya encontramos quien nos provea las cosas: una ONG sita en Ramos Mejía, propiedad de Carlos Wolpo. Un capo total, él y los suyos. Tiene casi todo los electrodomésticos, computadoras, celus y cámaras que precisamos. También nos dará muebles, una bici, una jaula. Más adelante voy a escribir acerca de él y su interesante lugar. Por el momento tenemos dos grupos de diseñadores industriales trabajando en los vaciados, con diferentes materiales: alginato, yeso blanco y verde, siliconas, goma, hormigones autonivelantes caseros. Un grupo está conformado por los miembros del estudio EUFORIA, Valentín y Diego. El otro por Gustavo Marinic, Lorena e Ihsiú. La empresa encargada de hacer los cubos será una de pretensados de conocida marca; el asesoramiento en hormigones será del LEMaC de La Plata, Profesor Jorge Sota o de Lomax (todavía no tenemos los presupuestos). La coordinadora es Barbi Kaplán. Fer Díaz con su mujer y un camarógrafo van a grabar el documental. Tampoco tenemos lugar físico y nos manejamos entre los estudios de todos. Puede ser que nos decidamos por el CheLA o por el CMD, veremos. También hay un plan C para cruzar los dedos.
Desde mañana en adelante les voy a pasar una seguidilla de fotos con las pruebas de los moldes, en diferentes materiales y con objetos blandos, rígidos, porosos, lisos, retorcidos, fáciles o complicados.
Dos celus, una muñequita, un teléfono, una minipimer, un teclado, casets, llaves, una radio, una media...
21.5.14
20.5.14
LA COLUMNA DE EDUARDO STUPIA / ACCIÓN, GESTO, DETALLE
"El hecho de que un espacio de arte haya sido
bautizado como Galería Grafica Gestual implica desde el vamos una toma de
posición y una tendencia estilística, aunque ya se sabe que mientras las
palabras intentan fijar los conceptos, la práctica del arte los volatiliza. En
ese sentido, por ejemplo, nada aparece como demasiado gestual en las
piezas de los tres artistas de esta muestra inaugural, las cuales tampoco
parecen justificar con suficientes evidencias eso de Acción, Gesto, Detalle que se promete desde el
título. No estemos tan seguros, no obstante. Por lo pronto, habría que
diferenciar los alcances de la idea de acción, apartándonos un poco de la
inmediata, y quizás inevitable, referencia a la Action Painting, asi como podríamos precisar más
específicamente de qué hablamos cuando hablamos de gesto en artistas que no necesariamente
practican eso que se conoce como gestual,
y que tan buena prensa tiene.
La presencia del gesto expansivo, olímpico, el
que compromete todo el cuerpo en la irrupción sobre el soporte, no está
presente aquí. Cada uno a su manera, estos tres artistas concentran su traza,
su marca subjetiva en la microfísica manual, en los pequeños
movimientos de la muñeca y de la mano que definen su campo con células
caligráficas, escrituriales, ornamentales, en un dinámica atemperada, donde el
módulo constructivo es siempre centImetral y nunca mayúsculo. En ese mismo
sentido, los tres ejecutan su acción en un completo control de la
delimitación energética y física de la misma, entendiendo el acto consecuente y
sostenido que necesitan para la homogeneidad de su sistema como resultado de un
muy atento control de la velocidad, la precisión y la
fuerza expresivas. Taliano es, en este aspecto, quien más difícil la
tiene, materialmente hablando, por la necesidad del corte recto
y regular que él mismo se impone para mayor eficacia rítmica y contrapuntística
de sus assemblages tipográficos, frente a la evidente
resistencia de la madera de cajón de frutas que utiliza. Méndez y Waizmann
son, en cambio, monjes de tablero y caballete - así de anacrónico como suena -
, escribas condenados por sus propias, obsesivas delectaciones, a la
infinita deliberación de la línea, electrizada o precisa, garabateada o
geométrica, cada uno embarcado a fondo en las exigentes demandas constructivas
del planteo óptico que han concebido: el " letrismo infográfico y un
paradojal automatismo silogístico ", como dice Luis Felipe Noé (*),
en Méndez, y los electrizados, paroxísticos zigzagueos de puntos, rayas,
texturas, garabatos y pinceladas en una exasperada, turbulenta acumulación del
lenguaje en Waizmann.
En cuándo al detalle, en ninguno aparece como
programática precisión narrativa o icónica sino como consecuencia de
una estrategia mayor. Salvo Waizmann, de quien podría pensarse que
eventualmente, aquí y allá, y aun a pesar de un persistente, deliberado
borroneo, se detiene y se aplica a una definición más nítida del
sector más minúsculo, Méndez y Taliano sólo prestan atención a la anatomía
de las partes cuando ya han determinado la lógica del conjunto,
aunque también es cierto que, en Méndez, no se produciría esa orquestación
perfecta del todo si él no se dedicara, como lo hace, al escolástico y
prolijo delineo sensible de sus patterns y circunvoluciones.
Como sea, GGG abre el juego de la discusión y
del cruce de disciplinas con tres artistas muy disímiles pero altamente
productivos y, cada uno a su manera, copartícipes de una misma vocación de
rigor y experimento."
Eduardo Stupía.
(*) Alberto Méndez y sus Mapeos - Luis
Felipe Noé - catálogo para muestra en La Línea Piensa
19.5.14
16.5.14
ACCIÓN, GESTO, DETALLE EN LA GALERÍA GRÁFICA TEXTUAL / RADAR
Los detectives salvajes, el gran libro de Roberto Bolaño, cuenta la historia de un grupo de poetas autoproclamados realvisceralistas que formaban una cofradía en el México de los años veinte. Los protagonistas, Arturo Belano y Ulises Lima, están empeñados en pertenecer a ella. Pero a medida que el libro avanza vamos entendiendo que el movimiento acepta a muy pocas personas. Mirado en detalle, a una sola poeta, autora de un solo poema, aparecido una sola vez en una revista literaria de un solo número de tirada. La chica se llama Cesárea Tinajero, y el poema no tiene palabras, sino apenas tres dibujitos. Nuestros héroes deciden salir a buscar a Cesárea en un viejo auto prestado. Cuando logran encontrarla en pleno desierto de Sonora, ella muere en un confuso episodio de acción, antes de explicarles qué quiso decir con aquellos dibujos.
Uno de los mails que me respondió Eduardo Stupía con respecto a la obra de Matías Waizmann decía que tal vez no le estábamos haciendo un gran favor reforzando su mote de artista gestual, ya que le parecía que lo de Matías era más abarcativo (ver en su columna de opinión). Y lo pensaba aún más acerca de los otros artistas que él estaba dispuesto a respaldar para la exposición, como si ponerle la etiqueta a alguien fuera congelarlo. Se los podía llamar abstractos. No estaba seguro de si no era perjudicarlos, esto de zambullirlos en la gestualidad. Eduardo es el referente número uno del Arte Gestual argentino y el padrino de esta muestra en esta Galería nueva.
El Archivo Bolaño que el año pasado nos presentó Maximiliano Tomas en el Centro Cultural Recoleta exhibía un campo de manuscritos donde cada cuaderno plagado por escritos de puño y letra del escritor se mostraba contiguo uno del otro, bajo vitrinas iluminadas. Algunos venían con una lupa, con la intención de ampliar esa letra legible y prolija, como de maestro de primaria. Tinta azul, tinta negra, tinta violeta. Algún tachón. Los cuadernos de Bolaño mostraban el germen de sus libros, entre ellos Los detectives salvajes. Uno se imagina al escritor enérgico o calmado según el trazo caligráfico se vuelve más endemoniado o mantiene su entereza.
Hace treinta años el concepto de gestual era definitorio de un estilo; hoy tendríamos que ver si lo gestual como tal puede agrupar un tipo de arte o se queda corto. Todo puede ser visto como gesto, incluidos los cuadernos manuscritos de Bolaño. Y también puede ser que el artista gestual sea solamente Stupía, como Tinajero en el libro del chileno. Acá mismo traté de concertar una reunión de tres artistas contemporáneos locales bajo el manto de la gestualidad, y no sé si me salió. La nueva Galería Gráfica Gestual se encargará, en el futuro, de discutir con quien quiera los discursos de este abstractismo corporal.
Los artistas son Alberto Méndez, Alejandro Taliano y el propio Waizmann, dueño también del espacio que se acaba de inaugurar en Las Cañitas. La muestra se titula Acción, gesto, detalle. Vale la pena ir a verlos por muchas razones. Son tres series de trabajos bien diferentes, pero que tienen hilos en común. Uno, y el principal para mí: los tres se adentran en el arte de la escritura, sin escribir nada que se pueda leer. Lo hacen desde vitrinas alejadas, sin lupas. Cada uno de estos seudo textos contiene una cantidad de palabras que los convierte en pequeñas novelas inútiles.
Tan inútiles como el arte mismo.
15.5.14
14.5.14
EL TEXTO QUE ESCRIBÍ PARA LA EXPOSICIÓN DE DANIEL MARTÍNEZ / LA COSA INNOMINADA
El cacique Inacayal se cayó. Por las escaleras.
Trabajaba como esclavo en los pasillos del
Museo de Ciencias Naturales de La Plata, bajo las órdenes del Perito Moreno.
Barría junto a su gente. Los suyos podían estar agradecidos a la civilidad:
habían salido vivos de la Conquista. Eran “los vencidos”. Estaban ahí para
morir de viejos. Fregaban sus cepillos por afuera de las grandes vidrieras
repletas de animales. El perito las llamaba dioramas.
Adentro había una fauna disecada, de distintas especies, posando en sus
entornos escenográficos. La Pampa, el monte, el desierto. Los lugares de
la Argentina de 1890.
Cada indio que caía muerto, entre trapos y
baldes, pasaba a trabajar adentro del diorama. Quietos y rellenos de estopa.
Eso lo sabía el cacique. Había visto morir a sus mayores, a la hija de Foyel,
que ahora era una momia. La taxidermia los volvía más vivos que la
transpiración, como a los pájaros, los caballos y los pumas. Adentro, además,
les sacaban las escobas de las manos para devolverles las lanzas. Además,
adentro, había un paisaje parecido al suyo de antes. Piedras de imitación que a
veces se podían ver como piedras reales.
Algunos habían llegado de muerte natural; a
otros se los sospechaba envenenados, por el rictus raro que tenían y los
dientes apretados. Margarita, treinta años. El cacique la había visto reír de
niña. Ahora era una señora seria que lavaba ropa detrás de la vitrina.
La muerte de la taxidermia es una sala de
espera. Todos siguen vivos con sus túnicas, sus objetos, para que los demás los
vean estar tan apacibles. Haciendo sus comidas, cuidando de sus crías para
siempre. Todas las águilas tienen las plumas y los ojos brillantes. Un
purgatorio fotografiable, pero rancio.
Inacayal estaba acostumbrado a pasarle el
plumero a esos sudarios de desierto y tiempo. Pero no soportó ver a su propia
mujer tras el vidrio, para
regodeo de todos. Fue una
mañana. Para alimento de las
polillas. Entre pájaros que
aparentaban volar, entre chanchos salvajes cazando sin cazar. Se quedó mudo de
odio. Ella de pie, cubierta por una mantita tejida. El trofeo de los huincas.
Entonces el cacique, se quitó la ropa delante
de los niños de una escuela, que se pusieron a gritar horrorizados. Y tiró la
escoba lejos, para romper el vidrio. Y corrió hasta las escaleras, para
escaparse de su turno inmóvil.
Pero se cayó.
O lo empujaron.
Después lo pelaron, le arrancaron los
músculos, le secaron los huesos.
Lo colocaron, ya esqueleto, en una vidriera
sin árboles ni tierra falsa. Sin perro, ni cielo de Billiken.
Sin nombre.
13.5.14
AYER SE LARGÓ DE VERDAD EL MONUMENTO A LA SHOÁ
O sea: depositaron la primera cuota. Ayer, entonces, fue el DÍA 1. Próximamente, se larga el DIARIO DE UN MONUMENTO, acá en la Mila.
Saludos para todos, me pongo a trabajar.
Saludos para todos, me pongo a trabajar.
12.5.14
9.5.14
8.5.14
7.5.14
6.5.14
MERCEDES HALFON
¿Qué es eso que viene de noche
a pisar las tablas de madera
sobre las que nuestro mundo se sostiene?
¿Qué es eso que recorre como el frío
las casas donde viví
y elige lugares para aquietarse
como el costado de la heladera
desde donde emerge como una descarga
eléctrica sobre una ciudad
abandonada?
No hay nada
ni habrá nada tampoco
cuando despiertes.
Soy lo que pone a tu corazón
a sonar como una alarma.
Una mariposa gris que sacaron viva
con una pinza, en una guardia,
de adentro de tu cabeza.
5.5.14
2.5.14
TÉLAM / MONUMENTO
"El monumento es un homenaje a las víctimas y una reivindicación a la paz, en una muestra de que la sociedad argentina no olvida las víctimas y sigue en el camino de buscar memoria, verdad y justicia", afirmó Coscia.
El anuncio del secretario de Cultura se dio luego de que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner entregara hoy a artistas y dirigentes de la comunidad judía la orden de ejecución del monumento que se emplazará en la Plaza de la Shoá.
La nota completa.
1.5.14
NOTICIAS DE PRESIDENCIA
La obra de los arquitectos Gustavo Nielsen y Sebastián Marsiglia será emplazada en la intersección de las Avenidas del Libertador e Intendente Bullrich. Consiste en un muro de, aproximadamente, 40 metros de longitud por 4 metros de alto y uno de profundidad, formado por 114 paralelepípedos de hormigón premoldeados, de cuatro tamaños diferentes. Los bloques estarán divididos en dos partes que representarán a las víctimas del atentado a la embajada de Israel y a las víctimas del atentado a la AMIA.
En el año 2000 el Estado Nacional dispuso la realización de un homenaje a la memoria de las víctimas del holocausto judío (Ley N°24.636). Por Ley 2268, la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires autorizó el emplazamiento del monumento.
La Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación llamó a un concurso para el diseño del monumento. El jurado estuvo integrado por Andrés Duprat (Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación); Teresa Maffeis (Ministerio de Educación de la Nación); Jaime Grinberg (Universidad de Buenos Aires); Claudio Avruj (Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires); Darío Jaraj (DAIA); Yiftah Curiel (Embajada del Estado de Israel en Buenos Aires); y Donata Finckenstein (Embajada de la República Federal de Alemania en Buenos Aires, en representación del embajador Gunter Kniess).
Con Jorge Coscia y Cristina.
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