19.9.14

DDUM 87 / MIS GARABATOS

Tanto a Barbi como a Sebas, mis dibujos les parecen desprolijos. La otra vez quise mostrarlos en una memoria gráfica que teníamos que hacer y me los bardearon. Creo que les doy vergüenza. Y no es que yo no sepa que son dibujos desprolijos, porque lo son. Lo sé bien. Pero al mismo tiempo son tan útiles, que todos nos terminamos basando en ellos.
Miguel Angel Roca, el arquitecto que me enseñó a ser arquitecto, también me enseñó a amar los procesos creativos. Esos bocetos que parecen para tirar, por lo sucios que están. Por lo mamarracho que son. En esos mamarrachos se pueden encontrar más ideas que en cualquier plano acabado.
Las nuevas generaciones, que trabajan directamente en la compu, viven haciendo originales. El borrador se ha perdido.
Desde el lunes cuelgo mis garabatos del Monumento en la Milanga, sin pedirle permiso a nadie.
Acá hago lo que quiero, mecacho.

18.9.14

DDUM 86 / EL EPISODIO DEL ENANO

Nos quedan 14 paneles por diseñar. Los cuadraditos en el plano están en blanco, por lo que cada vez que se me nos ocurre una idea nueva nos matamos para lograrla convertir a siliconas. Pero primero tiene que estar la idea para llenar las páginas. Por ejemplo: se me ocurrió un panel de 90 x 90 con el frente de un proyector de diapositivas, más decenas de diapos armando una cuadrícula. O (se le ocurrió a Barbi): una regadera con un marco de vegetación. La regadera y las diapos ya las conseguimos, el proyector aún no. Es difícil: conectamos con los amigos a través del feis, de los teléfonos, de los meils, de la vida. Y a último momento, si no conseguimos el objeto, salimos a comprarlo. Así sucedió con una lámpara tipo Pixar: varios amagaron a traerla, pero ninguno lo hizo en realidad y compramos una en el Easy, para romper. Nos gustan más los objetos con memoria que los nuevos. La búsqueda de objetos se puede tornar algo obsesiva, en un tipo con los TOCs que yo tengo.
El otro día pensé que podía incluir un enano de jardín. Soñé con el panel. Y a la mañana, con el café, ya estaba pensando a quién pedirle. Mi vecino de enfrente, René, tiene un Pinochito de cemento parado sobre el muro de su terraza, mirando hacia la calle. Se me hacía tarde, salí de casa corriendo. Él justo estaba en la vereda, tomando sol en su silla. Me acerqué y lo encaré atropelladamente.
- Buen día, Don René, ¿cómo le va? Estoy haciendo un monumento, ¿sabe?, y me gustaría poder incluir un enano de jardín. Como usted tiene un Pinocho quería pedírselo prestado. ¿Qué le parece?
- ¿Un monumento con mi Pinocho?
- Algo así -le dije-, después le explico bien, que ahora ando medio apurado.
Lo pensó un instante, en el que habrá visualizado un pedestal de mármol con su enano arriba. Tardó en contestarme, pero cuando lo hizo fue piadoso. Dijo:
- ¿Se siente bien, Gustavo?

15.9.14

DDUM 83 / EL SECTOR DE VIGAS

Uno de los problemas que teníamos sin resolver era cómo íbamos a hacer con las vigas centrales del monumento. Hay dos brazos que quedan el el aire, fabricados con los cubos, y por debajo pasa un jardín de flores armado sobre un montículo de tierra. Las pensamos de muchas maneras: yo tenía mi versión, Santi, el primer ingeniero, la suya, Sebas tenía otra y Fainstein, el ingeniero que consultamos al final, nos dio otra que le ganaba en ingenio a todas las anteriores. Sin embargo, ninguna de ellas lograba zafar de tener que construir nuevos y costosísimos encofrados de acero, diferentes a los que estábamos acostumbrados. La solución la dio Gustavo Ranedo, el ingeniero de planta de PRETENSA. Hacer los cubos de siempre pero dejándoles un muerto de telgopor para armar una viga posterior. Así quedarán los dos brazos armados: el de la izquierda con un peso de 7,5 toneladas y el de la derecha, 10. Es una solución ingeniosísima pero, sobre todo, barata. Y fácil. Mañana la muestro en maqueta.
Un capo, este Ranedo.