3.1.26

POEMA DE HUMBERTO COSTANTINI / INFORME PARA SANTO DOMINGO (APLICA PARA LA INVASIÓN DE TRUMP A VENEZUELA, A PESAR DE HABER SIDO ESCRITO HACE MÁS DE SESENTA AÑOS)

"Yanquis hijos de puta.

En realidad
solo quería decir
eso.
En realidad, la vida
es,
pongamos por ejemplo,
una manzana.
Entonces,
uno la mira, la toca,
le hace fiestas,
la besa, le habla,
tal vez
hasta dibuja manzanitas
imitándola.
La quiere así, manzana,
rica, pulposa, viva,
indescifrable,
sabia.
Si la quieren romper,
si viene
un bicho, por ejemplo,
un yanqui hijo de puta,
para ser más precisos,
a matarla,
ya no se puede hablar
así nomás de la manzana.
Hay que matar al bicho,
es necesario
odiarlo,
destruirlo.
Es casi obligatorio
decirle hijo de puta,
decirle yanqui hijo de puta
todos los días, religiosamente
y encontrar la manera
de acabarlo.
Por amor a la vida,
simplemente.
En realidad
tal vez
no me he explicado bien.
Si uno tiene,
pongamos por ejemplo,
un amor, una cosa
que le anda por la piel
por todas partes.
Digamos
Buenos Aires.
Digamos
un octubre, un poema, una muchacha.
O digamos la esquina
de Nazca y Tequendama
los domingos, a las seis de la tarde.
(Estoy casi seguro
que había una esquina así en Santo Domingo
que había un viejo,
una silla,
un cielo inverosímil,
muchachos que volvían del fútbol,
señoras apuradas,
bocinas, qué sé yo
y tal vez
hasta un tipo solitario
como yo
me miraba)
Si uno tiene un amor entonces,
eso que le camina por la piel,
decíamos,
y pasa algo,
ocurre
que viene el mal, la peste, una desgracia,
o para no ir más lejos
vienen
los marines
idiotas,
los cretinos mascadores de chicle,
odiadores de todo lo que crece,
y desembarcan.
Entonces
ya no se puede hablar así nomás,
hay que matar la muerte de algún modo,
hay que pelear con rabia,
destruirlos,
salirles al encuentro como sea
y además
decir, decir hijos de puta,
decir marine yanqui hijo de puta,
decirlo y masticarlo
y enseñarlo a los chicos
como a un rezo.
Por amor a la vida,
simplemente,
me parece."

31.12.25

PEQUEÑAS VACACIONES EN EL FINAL DEL 2025 / ALEGRÍAS IMPREVISTAS DE ÚLTIMO MOMENTO

Viajé en micro hasta Mar del Plata. Dos días en “La Anita”, residencia de Marcelo di Marco y Nomi Pendzik. Extraordinarios anfitriones. Comimos rico, nos bañamos en la pileta y descansé. Corregí mis cuentos inéditos. Leí a Pablo Maurette. Hice dos dibujos. Hablamos de literatura. Me regalaron libros y una navaja anaranjada. Visité a Quattordio, con el que tenemos un proyecto en común. Hablamos de historietas. Cerveza, paseo, me vine con sus últimos dos libros y un increíble original de Zenitram.

Después seguí viaje al Silvio Hotel, en Mar de Ajó. Estuve con mis amigos el fotógrafo Nico Trombetta y su hermano escultor Leo. Visita al taller de Leo. Mar, pileta, comidas en el restorán sin tiempo del Silvio, preparadas por Luis el santiagueño y atendidos por Víctor. Pimpón: gané todos los torneos. 

Llegada de Moira, cinco días de amor, baños de mar y caminatas. Desayunos de cereales, yogur y café. Nochebuena y Navidad sin familiares en la playa (inmejorable). Remeras y pantalones nuevos. Slip de bambú (lo juro). Muchas fotos y algún que otro dibujo. Hablamos de la facultad, del país, de cocina, de la vida y de Naná. Amaneceres tapa de cuaderno. Más fotos. Almuerzo improvisado con Alejandro Agresti, rabas fritas y cervezas. Volvimos en auto a Buenos Aires.

En Carri las plantas no se habían suicidado por el calor (¡funcionó mi método de auto riego!). Al día siguiente tuvimos reunión Squonk por la venida de Pancho Sastre desde Motherland. Palmieri, Taliano, Paleo, Daiana, Cintia, Pancho y yo. Ñoqueada del 29 con estofado en Barcelona-Asturias. Más cerveza, muchos dibujos. Después la seguimos en la que fuera redacción de la revista, con champán, café y sodas. Precioso brindis de finde. Recibí varios originales del genio de Paleo (entre ellos uno que estaba publicado en la Milanga -¡y adoro!-: “Veganos comiendo plantas carnívoras”). Recibí también una libreta del Museo del Prado.

Ahora mismo me estoy preparando para salir a la casa de Moira a pasar fin de año bien tranquilos, tomando Rutini cabernet Sauvignon junto a nuestra amiga Belén Wedeltoft y la perrita de Moi que tanto extrañé. Asaré chinchus, lomo, unas mollejas y una morci ruedita. También una hamburguesa casera para Naná. Moi amasará panes y preparará sus riquísimas ensaladas. Stolem de postre. Habrá pileta, fuego, besos, conversaciones varias, garrapiñadas de nueces pecanas y todos los festejos que nos salgan. Somos bastante buenos en eso: casi siempre le ganamos a las peores realidades.

22.12.25

HASTA EL 26

 Y esperemos que venga mejor, aunque no parece. Mientras sigan los vendepatria al mando, estaremos jodidos. A nosotros nos va a ir bien, como dice Moira, a esta altura estamos blindados y solemos caer de pie con zapas acolchadas. Lo triste es ver la degradación del país, ver a la Argentina hundirse por los libermierdas de siempre, ver más pobreza. 

Las fiestas de navité y año nuevo las eludiremos con elegancia, una en la playa y otra en secreto, al lado de una pileta, tomando champán en compañía de la linda Naná. Shhhhh. 

¿Proyectos para el año que viene? Entregar libro de cuentos nuevo al FCE, reescribir una novela corta que me está sacando canas verdes por su complejidad (nunca una novela del yo, Nil, vos siempre complicándolo todo). Publicar "fff" al italiano por Tempesta (capa Silva, mi agente). Algún acampe por ahí... ¿cómo le dicen los profesionales? Residencia, eso. Un par de masterclases en mayo. ¿Continuar la Clínica en un tercer módulo? Podemos probar, si todos quieren, para marzo o abril. ¿Algo de arquitectura? Habrá, sí, aunque por el momento es una jugada secreta. Y mantenerse a flote y sin deudas, que es bastante.

Mi deseo para todos: caminen mucho, quiéranse, garchen más, duerman y sueñen. Lean, lean, lean. Coman todo casero, háganse sus propias comidas. Deseos para mí: jugá más pimpón, dibujá más, escribí más concentrado, andá más al teatro, volvé a hacer gimnasia, no engordes. Más que deseos son retos.

Y ya está. Un año modesto el que pasó, otro año modesto el que vendrá. Más cariño y menos fuegos de artificio. Me gusta así, ahora. Trataremos de burlar los problemas y de mantener salud y brillo.

Chinchines, pan dulce y besos.