28.3.19

GUILLERMO MARTÍNEZ / RADAR LIBROS

"–Hay una frase de Liliana Heker que me sirve de divisa: “un escritor no puede tenerle miedo a la imaginación”. Sería muy triste que solamente pudiésemos escribir sobre los temas que la corrección política de cada época nos deje. No se puede extirpar la maldad de la literatura, porque nos quedamos con ñoñerías. La maldad es lo esencial de la literatura. Todas las variantes de la naturaleza humana, la potencialidad del peligro, es de lo que vive la literatura. No hay literatura sin maldad.
¿Y la maldad en términos reales no puede ensombrecer una obra? 
–En ese caso tendríamos que tirar la mitad de nuestras bibliotecas. Lawrence Durrell tuvo relaciones incestuosas con la hija y ella se suicidó por eso. ¿Vamos a tirar el Cuarteto de Alejandría entonces? Borges dijo barbaridades sobre el arte indígena, sobre los negros, se abrazó con Pinochet, ¿vamos a tirar la obra de Borges? Hay una distancia entre la moral en la ficción y en la sociedad. ¿Estamos seguros que tienen que corresponderse una con otra? Sepamos separar, porque sino vamos a terminar metiendo preso a Dostoievski por los crímenes de Raskólnikov."

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