28.11.08

¿EN EL BUNKER? ¡EN EL CUCHITRIL!

El chuchitril resultó más amable de lo que esperaba, aún tiene un par de problemas eléctricos y de calores, pero nada que no se pueda solucionar con un buen electricista o un split. Hice unas fotos y las quiero colgar, para que vean cómo vivo. Quedó sencillo pero divertido. La semana próxima voy a subir detalles y hasta algunas fotos que salieron mal. Las esculturas son de Taliano y de Buraczewsky, gentilísimos regalos. El Mike Boiarsky me lo vendió Matías Solla en dieciséis pesos. El lugar estaba hecho mierdita, y me quedó así.

¡Qué muñeca tiene este arquitecto, carajo!

17.11.08

DOS DE LOS MEJORES DE LA SQUONK / TALIANO Y PALEO


Por ahí más abajo había puesto un post homenaje a la Squonk, la revista que hicimos con Pancho Sastre, Gardel Machi, Charly Masci & Company, en la época de los australes. El ilustrador de la tapa era muy chico y se hacía llamar Biko. Ahora se llama Ricardo Paleo. Tenía un grupo de música punk en el que cantaban las vocales (aaaaaa, eeeee, iiiiiiiiiii, ooooooo, uuuuuuu): insoportable. Pero como dibujante, un genio, vea. La ilustración del número que aquí sale le pertenece. Y la hizo con dulces 16. Uf, cuánto talento. Parece que sigue con las historietas y publica en Canadá. El Facebook encuentra hasta a los más escondidos. Ya puse una muestra de Paleo en el post "LA GUASCA DE DIOS"; en los próximos días se abrirá otra exposición vip aquí en la mila. El chiste del mutante que es una inmensa verruga y sólo tiene el culo humano es mi preferido: un doctor lo examina´preocupado y dice algo así como ¡lo que le ha salido acá! No se lo pierdan. También habrá una mini expo de Alejandro Taliano, que cambió las historietas por la escultura y le va joya. Hace unos trabajitos cortando maderas que se encuentra en la calle, que bué, para qué les voy a contar si lo van a ver. Está preocupadísimo por las escrituras indescifrables. Le prenté los microgramas de Walser desde 1924 al 25 y flipó. Así: FLIPÓ. Da para seguir.

Si leen los post de día, es como si fueran a las muestras; si los leen de noche, será un gallery night.

14.11.08

8

Estoy orgulloso de cosas que se van a degradar.

El brillo de mis ojos.
La línea fina de mis dientes,
el pelo que me queda.
Mis erecciones.
El chorro denso, augusto, de mi orina.

13.11.08

7

“Para tener una familia hay que cuidarla”.
No sé quién dijo eso. Quién de los dos.

Sé que mis cosas están en tu casa
y mi cabeza en otra parte.
Lo único importante es que voy a sacar este libro
y lo único horrible, pero necesario, es que te bajé de la dedicatoria.

Ya no estás más ahí, en la primera página,
como el estelar en una película de jólivud
o una escarapela recitando la patria desde el ojal de mi solapa,
un 25 de mayo de los de antes.

Ya no estás.

Llamé al editor en España; le dije:
“nos peleamos, quiero quitarla de ahí”.
Él protestó indicando que la podía sacar,
claro,
pero que ni pensara en repaginar.

Hizo así: pasó una goma de borrar por el aire
- en el teléfono sólo escuché el ruidito-
y te quitó del mapa,
limpia, rápidamente.

Quedaría una carilla blanca
con el recuerdo de tu ausencia.

Le agradecí.

(Llegué a pensar en cambiarte por un escueto saludo
“a mis amigos”,
pero el editor cortó antes y no me dio llamar de nuevo,
larga distancia,
por tan poco).

Pensé: “todo pasa”; también corté.
Pasan las dedicatorias, las familias.

Estoy en medio de estos días
con el síndrome de futuro que da un libro
por salir. Con la soledad de tu primera página en blanco,
sin vos. Sin tu nombre ahí
asociado “a mi amor”,
amor.

Así son estas cosas.
Un mal día te levantás, mirás hacia fuera
y el universo se cayó en la ventana.
Entonces hay que resistir,
ponerse una coraza de otoños
y negociar tristezas con los ruidos.

Sentado frente a un papel en blanco
como uno cualquiera
de todos los escritores que conozco.

Mi corazón huyó de la página cero.

Te quité.
Estuvimos peleados.
No me pude imaginar explicándole a mis amigos
tu presencia. Iban a decirme: “¿sos idiota?”
O: “¿no pudiste?”. Mientras pudiera,
lo tenía que hacer. Quitarte.

No significa que no te quiera más.
Ni era un regalo para vos;
era un regalo para mí.
Me había dedicado tu presencia en mi libro.
Eso es todo. No pidas otra cosa.
Fue tu nombre y soy un hombre.
¿Qué querés que dé un hombre?

¿Creés que mientras vos tomás tus decisiones
el mundo no se mueve?
Podés quemar mi colección de videos en la parrilla,
cortar todas mis camisas,
romper y tirar mis libros por el inodoro y yo tener que aguantarlo
callado, lo sé.
Pero, ¿te parece lógico que ninguna de esas decisiones tuyas cambie nada?

Nadie tiene derecho a tocarme las cosas,
aunque estén en tu casa.
Ni a quemarlas o romperlas; son mías.

Simplemente te bajé de la dedicatoria. Nada más.

“¿Para qué querés cuidar de una familia
si no la vas a tener?”

No sé quién de los dos me dice eso.

12.11.08

LOS REBÉTIKOS / MELINGO Y GUERRA


Las entradas cuestan 25 pesitos, conviene reservar al 4307 4913. El Nacional queda en Estados Unidos 308, San Telmo. A Grinjot y a Chemes no los conozco, pero Melingo y Guerra son dos ídolos. Van a estar todos los miércoles de noviembre. Salud.

11.11.08

6

“Que venga el accidente,
fatal,
en plena calle
y me agarre con la bombacha rota.

A eso le tengo miedo.

La rosa sin puntillas,
con el agujero abierto
en la entrepierna.

Qué pensará el forense.

Qué dirá quien tenga que vestirme
para el funeral.

Yo tirada en el medio de la calle,
el colectivo pisándome una mano.

Con la cabeza y la bombacha rotas”.

- ¿No es relevante, no? –dijo,
por fin, mirándome.

Hice que no con la cabeza.

- Claro –agregó-: vos porque nunca tuviste padres.

7.11.08

FERIA DEL LIBRO LATINOAMERICANO / ROSARIO


Fuimos invitados el sábado y domingo, con Oliverio Coelho, para conversar sobre literatura. Salió buena. A la noche hubo otra charla con Omar Genovese y Paula Pampín, sobre las nuevas tecnologías, que estuvo igual de sabrosa. Nos hicieron reportajes e intercambiamos tarjetas con la gente de la Chicago argentina. Al final nos fuimos a tomar tragos a la playa, y el domingo tuvimos día libre con dolor de cabeza. Comimos boga y paseamos por la costa, desde la Plaza España hasta los silos de colores. Gracias.

6.11.08

LOS CENTROS CULTURALES DE NUESTRA MEMORIA / LA VOZ DEL INTERIOR

En agosto se organizaron unas mesas redondas en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, sobre el horror del período militar en la literatura argentina. Participaron intelectuales, filósofos y escritores. La periodista de Página 12 María Moreno, que estuvo en la organización del evento, confesó al diario cómo se sentía: “pensamos que el espacio no iba a dejar de interpelarnos, habláramos de lo que habláramos, en la incomodidad de frases como te espero en la ESMA o suerte en la ESMA”. El periodista que cubrió el evento para el mismo medio, Juan Manuel Bordón, sugirió que la extrañeza que se palpaba en la primera jornada tenía que ver con el lugar elegido para el debate, “nada menos que el centro donde se torturó y asesinó a tantas personas durante la última dictadura argentina”.

En el blog “El fantasma” el debate se abrió con una frase perfecta: “Nadie sabe qué hacer con el monstruo inactivo”, para referirse a lo poco propicio que es hacer un centro cultural en un lugar así. La lúcida Inx –una comentarista con blog propio- apoya la moción de no hacer nada ahí. Pregunta: “¿Hay un cine en Auschwitz, un supermercado con venta de souvenires?”. Y agrega, lapidante: “No le tapizaría los cajones al armario de Barbazul, ni guardaría ahí mi ropa”. La mayoría de los que comentan reafirman la necesidad de la ausencia de actividades en un lugar donde existió la muerte en manos del Estado. “Nada, eso es lo que debería verse en la ESMA, como la desolación que se amasó durante esos años: un impresionante agujero de Nada que se chupaba a los vivos”.

La nota continua acá.